Usuarios de ciclovía en Toluca se quejan por la poca seguridad

"A los choferes no les importa pasar por encima de la pista": señala un ciclista

Toluca

Los usuarios de la ciclovia que conecta Ciudad universitaria con el centro de la capital mexiquense se quejaron de que hay poca seguridad y los taxistas no respetan los semáforos colocados, por ejemplo en la avenida Morelos, frente al ISSEMyM, en donde más de una ocasión debieron detenerse porque los transportistas se pasan los altos.

En el cruce con la vía Morelos, el semáforo que abre el paso para la ciclovía que llega a la calle de Hidalgo, a través de un cruce peatonal es el menos respetado por los taxistas y la parada de camión que hay frente al ISSEMyM genera complicaciones para los transeuntes, pues no es posible esperar el autobús sobre la banqueta.

"Lo que pasa es que hay un sitio de taxis justo frente a la clínica y tenemos la venta de libros, de partes o fundas para celulares y aunque está el cruce del parque, la realidad es que no tenemos donde ponernos, porque los taxis a veces hacen hasta doble fila", dijo Mercedes Farías, usuaria de la ciclovia.

Explicó que ella cruza sobre todo los viernes por la noche junto con sus dos hijas adolescentes y en las mañanas la utiliza todos los días para ir al mercado, es habitante de la colonia Sánchez, pero deja a sus hijas en las facultades de Ciudad Universitaria, ellas también viajan en bicicleta.

"Ya dos ocasiones una de mis hijas fue golpeada en una pierna por un taxi que se cruzó el semáforo sin siquiera fijarse si era su turno de avanzar. No hay un elemento de tránsito en esa zona y a los choferes no les importa no creen que deban evitar pasar por encima de la vía".

Otros estudiantes de la facultad de Ciencias Políticas dijeron que no hay seguridad, pues en las noches deben bajar la avenida que los conecta a Morelos o Hidalgo, pero no hay iluminación suficiente y en varias ocasiones los camiones casi los atropellan a pesar de utilizar las medidas preventivas estipuladas como son los tipos fluorescentes en chamarras y rayos del vehículo.

"Nunca nos esperan a pasar o se detienen, por el contrario aceleran, parece que no nos ven, pero en realidad es que se les hace fácil, porque no existe vigilancia en ese lugar", refirió Oscar Neri, alumnos de la UAEM.