"Tienen que hacernos un lugarcito simplemente"

Si se voltea a ver a un ciclista en plena rodada por la calle, verá la poca distancia que hay entre él y el coche que le pasa por un lado.
Hay que manejar a metro y medio de los coches estacionados.
Hay que manejar a metro y medio de los coches estacionados. (Alberto Robledo Cervantes)

Torreón, Coahuila

El espacio en la vía pública para los ciclistas es deplorable. Sin embargo, día a día, quienes optan por este transporte soslayan el hecho del espacio precario que hay para ellos.

Si se voltea a ver a un ciclista en plena rodada por la calle, verá la poca distancia que hay entre él y el coche que le pasa por un lado.

Para dar ejemplo de esto está Manuel de 33 años. Él es trapero frente a Intermall en la calzada José Vasconcelos y al respecto del espacio que hay para los ciclistas en la calle dice que“a veces vengo bien en mi carril, o veces hasta me orillo de más y los automovilistas en ocasiones se orillan de adrede para que uno se caiga, por eso hay accidentes".

"Una vez salí volando y hasta la bici se me quebró, un camión se orillo de más y me agarró con las llantas y pegó en los rines de mi bici”.

El riesgo de un accidente aumenta en función de las distancias por las que giran las ruedas de estos ciclistas.

De este modo maniobrar entre coche y coche se ha vuelto un arte.

Porque no solamente hay que tener cuidado con los carros que están circulando, además el ciclista tiene que estar atento a los que están estacionados a orilla de la banqueta, ya que en ocasiones los conductores abren su puerta sin ver quién viene detrás y después de eso viene el accidente.

Para evitar estos percances presidencia de Torreón produjo un video de recomendaciones para transitar en dos ruedas, donde dice que para evitar accidentes de este tipo hay que manejar a metro y medio de los coches estacionados.

Pero presidencia no contempló al hacer su lista de recomendaciones que ese metro y medio que hay que guardar de distancia no existe.

“Tienen que hacernos un lugarcito simplemente, ¿no? Para que podamos circular nosotros también, porque con el paso del tiempo habrá más bicis que carros”, sugiere don Leonardo, el hombre al que ya no le afecta el sol.

El riesgo de un accidente aumenta en función de las distancias por las que giran las ruedas de estos ciclistas. Lógicamente entre más largo es el recorrido, se es más propenso a un accidente.