Unops y Temaca discuten el estudio del río Verde

La agencia de ONU plantea un estudio de balance hídrico, pero los técnicos de Temaca señalan que sólo es útil un trabajo geohidrológico
Tras dos meses de desencuentros, finalmente se reunieron los expertos técnicos que trabajan para el movimiento de preservación de los poblados de Temacapulín, Acasico y Palmarejo
Tras dos meses de desencuentros, finalmente se reunieron los expertos técnicos que trabajan para el movimiento de preservación de los poblados de Temacapulín, Acasico y Palmarejo (Milenio )

Guadalajara

Tras dos meses de desencuentros, finalmente se reunieron los expertos técnicos que trabajan para el movimiento de preservación de los poblados de Temacapulín, Acasico y Palmarejo, con el grupo técnico que contrató la Oficina de Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (Unops) para la elaboración de su estudio de balance hídrico de la cuenca del río Verde. El resultado fue ambiguo: los del movimiento civil no salieron satisfechos, los de la agencia de ONU valoraron como “positivo” el encuentro, más allá de los desacuerdos.

La esencia de la discusión central fue la metodología que emplea la Unops para llegar a conclusiones sobre si existe o no agua para albergar el megaproyectos de El Zapotillo y permitir o no el trasvase a la ciudad de León; los técnicos de Temaca, los doctores Alessia Kachadourian, Rafael Huízar Álvarez y Joel Carrillo Rivera, cuestionaron los alcances del trabajo, que a su juicio, se basa en 90 por ciento en datos generados por la Comisión Nacional del Agua (Conagua)cuya pertinencia y representatividad es cuestionada incluso por los técnicos del organismo federal, y que no entra en el asunto fundamental: las aguas subterráneas, principal almacenamiento del planeta, y el modo en que funciona la geología y condiciona los movimientos del agua.

De acuerdo a su crítica, lo que se revisa es solamente la cuenca hidrográfica, es decir, la parte superficial, lo que no permite conocer el elemento geológico que explica a cabalidad los flujos del agua; tampoco se asume la precariedad de los datos oficiales, e incluso el lenguaje utilizado es técnicamente rebatible, lo que lleva a confusiones “como considerar que es lo mismo infiltración y recarga”; otros apuntes destacan la limitación del modelo de análisis en temas como la calidad del agua, dado que la fuerte presencia de componentes minerales en Los Altos de Jalisco apuntan a riesgos importantes en la salud de la población.

En resumen, hay agua abundante en el subsuelo de todo el mundo, y lo lógico sería que la ciudad de El Bajío usara la que tiene disponible en su cuenca y no afectar cuencas ajenas que ya tienen derechos establecidos y un esquema social y económico que depende de su propia agua. 

El trabajo de la Unops fue defendido por el experto coordinador, Carlos Angelaccio, quien aclaró que no se tiene ni tiempo ni información para un estudio geohidrológico como el solicitado por los expertos de Temaca, pero sí para el balance hídrico que les encargó el gobierno del estado, el cual aseguró cuenta con los elementos necesarios para una toma de decisiones responsable, y que establecerá recomendaciones para un monitoreo a largo plazo del agua, la evotranspiración y los elementos climáticos que permita conocer a fondo cómo funciona el agua del subsuelo en relación con la superficial, y de qué modo se determinarán escenarios futuros, ante la irrupción del cambio climático en la región.

El trabajo de la Unops, dijo, incluye “la realización de trabajos de campo como aforos, batimetrías [conocer la forma del fondo de un embalse], levantamiento de suelos o evaluación de las redes hidrometeorológicas. El análisis también considera la interrelación que existe entre las aguas superficiales y subterráneas, evaluando los procesos de infiltración y percolación [infiltración profunda del agua hacia los acuíferos]”, añadió.

Toda la información “será procesada por un modelo de simulación hidrológica que evaluará diversos escenarios actuales y a futuro. Asimismo, el estudio de balance hídrico de Unops incorpora escenarios de cambio climático que permitirán evaluar los impactos potenciales de este fenómeno sobre la disponibilidad futura del agua en la cuenca y los complementa con nuevos datos referenciales que se obtienen a partir de trabajos de campo desarrollados en la totalidad del territorio de la cuenca”.
La agencia de Naciones Unidas prepara su informe completo para abril de 2017. Los técnicos de Temaca estiman que ni el modelo ni el tiempo darán mucha luz, y por medio de la vocera del Imdec (Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario), María González, criticaron que los términos de referencia hayan sido “tan estrechos”. En consecuencia, “estamos muy escépticos sobre su alcance”, dijo.

Claves

PROYECTOS “SATÉLITE”
La Unops diseñará en los meses restantes de su contrato dos proyectos “satélite” para comenzar a subsanar la falta de información de la cuenca, y que deberán ser de largo aliento:
1 Medición, evaluación y monitoreo de las aguas subterráneas
2 Evaluación y monitoreo de la calidad del agua de la cuenca

MC