Mujeres impulsan la economía con ecoturismo

Con la venta de alimentos, productos de medicina naturista y demás atractivos para los visitantes, las habitantes de diversos ejidos cercanos a la reserva trabajan para mantener a sus familias.
Goyitia y Seferina, desde hace tiempo atienden el Centro Herbolario en el ejido Trinidad.
Goyitia y Seferina, desde hace tiempo atienden el Centro Herbolario en el ejido Trinidad. (Alejandro Jiménez)

Sierra y Cañón de Jimulco

Azucena, Goyita, Anselma e Imelda, quizás no se conozcan entre sí. Habitantes en distintos ejidos que conforman la zona protegida Sierra y Cañón de Jimulco trabajan por objetivos muy similares.

Llevan el ingreso económico a sus familias, en una reserva en que saben que tienen que cuidar no sólo la biodiversidad ecológica, sino brindar una buena atención al visitante.

Practicar ecoturismo es una forma de viajar con conciencia, pues se trata de un enfoque para las actividades turísticas, en el cual se privilegia la sustentabilidad, la preservación, la apreciación del medio tanto natural como cultural, que acoge y sensibiliza a los viajantes.

De acuerdo a la Secretaría de Turismo en México, el Ecoturismo no sólo se trata de visitar destinos hermosos para relajarse y desconectarse de la rutina.

Además representa una opción viable de conservación del patrimonio, fomentando al mismo tiempo la noción de desarrollo económico sustentable. Es el caso de estas mujeres.

Imelda y su hermana Brizia tienen años ofreciendo gorditas de maíz a los habitantes y paseantes que pasan por el ejido Juan Eugenio.

En opinión de Brizia, es muy importante que se sigan promoviendo estos recorridos, ya que les permite tener un ingreso económico adicional por turismo.

Lo mismo opinaron Goyitia y Seferina, quienes desde hace tiempo atienden el Centro Herbolario en el ejido Trinidad.

Este proyecto apoyado por Fundación Jimulco y la Dirección del Medio Ambiente, elaboran productos orgánicos hechos a base de plantas de la zona como medicina alternativa.

Imelda, junto con otro grupo de mujeres de Barreal de Guadalupe, formaron un grupo para crear el Desarrollo Ecoturístico, en donde ofrecen estadías en cabañas, comida en un pequeño comedor y la experiencia de cosechar vegetales en su propio invernadero, esto a tan sólo unos metros del cauce del río Aguanaval.