“Trucka no ha respondido por la muerte de los peregrinos”

En el atrio de la iglesia de la comunidad, el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez, ofició una misa de cuerpo presente para los fallecidos; en el acto estuvieron presentes los féretros de 7 de las ...

Puebla

San Antonio Mihuacan está de luto, señalan sus pobladores, quienes lamentan la muerte de ocho peregrinos que guiados por su fe se dirigían al santuario de Chalma, en el Estado de México. Mientras, esperan que la empresa dueña del tráiler que provocó el accidente repare el daño.
Hasta el momento, los representantes de la empresa Trucka no se han puesto en contacto con los familiares de las personas fallecidas, entre ellas tres menores de edad, para resarcir el daño que legalmente les corresponde, mientras que la situación jurídica del chofer del tráiler que provocó el accidente se definirá este día.
Los peregrinos que fueron a Chalma, corriendo y en bicicleta, regresaron pero a diferencia de otros años no fueron recibidos alegres por la población, sino en medio de la tristeza y en espera del sepelio de las víctimas.
Fueron recibidos por el párroco de Xoxtla, Marco Antonio García, quien señaló: "Nos unimos a todos ellos, el pueblo está de luto, de hecho todos de alguna manera queremos expresar nuestro pésame a las familias, de por sí hay una tradición muy grande por nuestros difuntos en esta ocasión mucho más porque son varios de nuestros hermanos".
Los familiares velan los cuerpos de las personas que fallecieron, algunos aún esperan que se los entreguen las autoridades y se encuentran haciendo trámites. Las autoridades no les han informado si habrá alguna indemnización.
La señora Leonor Gutiérrez Carretero, familiar de uno de los fallecidos señaló que "la empresa no se ha hecho responsable de nada, no ha ayudado a las familias de los finaditos."
Pidió que se haga justicia y que haya un apoyo para las familias que perdieron familiares en el accidente. "Por ejemplo, hay una señora que le fallecieron sus dos hijos y es muy humilde entonces pedimos que los ayuden."
Señaló que a todas las personas que enfrentan la misma pena que se sientan apoyados en la comunidad que no los ha dejado solos y que les han apoyado económicamente.
Feliciano Velázquez, familiar de un menor de ocho años que falleció, tiene pocas esperanzas de que se pueda conseguir algún tipo de indemnización. "Las peticiones siempre se han hecho, pero ya sabe que para que las hagan es muy difícil, ellos hacen su trabajo a su manera, por ejemplo ayer estuvieron moralmente, pero no económicamente".
Explicó que no han hecho algún trámite ni han estado al pendiente de los asuntos legales pues lo más importantes es sepultar a sus familiares.
"Hasta ahorita no ha habido ninguna avance lo que vamos hacer es darle sepultura a nuestros familiares y ya veremos más adelante qué es lo que prosigue y ya veremos por qué hasta ahorita no ha habido acercamiento ni promesa ni nada".
Este día se harán dos misas, la primera a las 10 de la mañana para los menores de edad y jóvenes solteros, que se denomina la Misa de Gloria, y a la una de la tarde para mayores de edad y personas que ya eran casados que es conocida como Misa de Gracia.
el descanso eterno
El arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, encabezó en la localidad de San Antonio Mihuacan, en el municipio de Coronango, una misa de cuerpo presente de los peregrinos fallecidos en la autopista Puebla-México.
En el atrio de la iglesia del pueblo no cabían los familiares y habitantes que escucharon la ceremonia fúnebre desde la calle. El líder de la Iglesia Católica en Puebla dijo que la muerte es un misterio y que la vida es un peregrinar.
El arzobispo llamó a los familiares de las víctimas a resignarse y orar por los peregrinos que viajaban con devoción al Santuario de Chalma del estado de México.
En la misa, Sánchez Espinosa confirmó que ya son 8 los acaecidos por el accidente del pasado lunes en la autopista Puebla–México, donde la peregrinación fue embestida por un tráiler.
"Iniciaron su peregrinar al inicio de la Cuaresma y vivirán la Pascua eterna", pronunció el arzobispo.
En el atrio de la iglesia del pueblo estuvieron los féretros de siete fallecidos.