Tratar agua asegura el abasto futuro: Soapap

El consumo diario de agua en la ciudad de Puebla, con una población aproximada de 1.5 millones de habitantes, es equivalente a 35 mil 316 pipas de agua de 10 mil litros

Puebla

La ciudad, donde viven más de 1.5 millones de personas, consume el equivalente a 35 mil 316 pipas de agua de 10 mil litros diariamente; este consumo se logra mediante el abastecimiento por acuífero y se carece de alguna fuente superficial, como el tratamiento de aguas residuales.

De acuerdo a información del Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla (Soapap), los 197 pozos ubicados en la zona metropolitana suministran 3 mil 650 litros por segundo a la capital del estado, lo que equivale a 219 mil litros por minuto, 13 millones 140 mil litros por hora o 315 millones 360 mil litros por día.

El titular del Soapap, Manuel Urquiza Estrada, advirtió en el marco del Día Mundial del Agua que el descuido de casi 40 años de los ríos y la falta de tratamiento del agua por parte de los municipios conurbados a la capital poblana, ha provocado que haya riesgos de no tener una sustentabilidad del suministro a largo plazo.

En entrevista con Milenio Diario puntualizó que Puebla es un estado donde llueve mucho y las zonas de recarga en las montañas se mantienen en buenos niveles; sin embargo, el problema es que la entidad continúa dependiendo sólo de acuíferos (fuentes profundas), cuando se tendría que apostar por tener agua tratada con el apoyo de plantas.

"Los municipios conurbados no tratan su agua; hablo de los cholultecas, de los de Cuautlancingo, no limpian su agua, los drenajes los trabaja el Soapap. Deben comprometerse a pagar lo que ensucian, pagar por la descontaminación para poder contar con agua potable", expuso al detallar que a través de 52 pozos testigos de manera anual, el Soapap supervisan los niveles de agua de los 197 pozos existentes.

MIL 500 MDP PARA SANEAR RÍOS

En el caso de la capital, Urquiza Estrada urgió en buscar nuevas fuentes de abastecimiento para la ciudad, las cuales dijo serían a través del agua superficial, ya que de otra manera Puebla no tendría sustentabilidad a largo plazo.

En este sentido anunció que el Soapap cuenta con nueve proyectos diferentes para abastecer a la capital con agua superficial, entre el que destacar la creación de una presa alternativa a la de Valsequillo.

Además que se espera lograr el saneamiento de los ríos Alseseca y Atoyac -que se encuentran en descuido por casi 40 años a causa de la mano del hombre- a fin de crearlos como el principal fuente de abastecimiento.

Resaltó que para poder revertir los daños causados, se requiere de una inversión de más de mil 500 millones de pesos, los cuales serían para las cuatro plantas tratadoras de agua, aunque dijo de lograrlo, apuntó que Puebla podría obtener 2 mil litros de agua adicionales por segundo.

Sin embargo, de los nueve proyectos no se tiene uno definido, por lo que en su momento se optará por la mejor opción y buscar emprenderlo de manera inmediata en la capital poblana.

Asimismo, el director del Soapap subrayó que del agua que se consume en la entidad el 80 por ciento es para el uso agrícola, mientras el 11 o 12 por ciento para la actividad urbana.

"Puebla no puede depender exclusivamente del agua de los pozos, debe buscar agua superficial. Puebla como ninguna ciudad puede depender sólo de acuíferos profundos", dejó en claro al indicar que el agua de lluvia será una buena forma de abastecer el agua en un futuro.

Cholula aporta 7 por ciento del suministro en la capital

El presidente municipal de San Pedro Cholula, José Juan Espinosa Torres, anunció que en breve estará listo un nuevo pozo de agua, ubicado en el barrio de Magdalena, a fin que esta zona cuente con más fluidez de agua.

Al señalar que el 7 por ciento del agua que se consume en la capital poblana proviene del pozo de la junta auxiliar de Santa María Acuexcomac, Espinosa Torres reconoció que en San Pedro Cholula existen problemas de abasto de agua, por lo que en algunas zonas se han tenido que distribuir pipas de agua, toda vez que decenas de familias han sufrido la escasez del líquido.

Detalló que debido al crecimiento constante de la población, el agua que se tiene ya no es suficiente, por lo que uno de sus compromisos de sus primeros 100 días fue la creación de un nuevo pozo, el cual dijo sólo se encuentra a la espera de la conexión por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

El ayuntamiento trabaja en la planeación de otros dos pozos y la instalación de red de agua


Del mismo modo, el presidente municipal de San Pedro Cholula reveló que se trabaja en dos proyectos más para igual número de pozos así como la instalación de nueva red de agua potable.

“A través del pozo de Acuexcomac, el siete por ciento del agua potable que se consume en la capital de Puebla es de San Pedro Cholula, este pozo ha bajado sus niveles de agua, incluso el Ahuehuete carece de agua, como otros manantiales”, dijo Espinosa Torres al tiempo de hacer un llamado a la sociedad a tener mayor conciencia del manejo del agua, pues dijo que es de suma importancia que estos intervengan de manera constante en estas acciones.

EL BENEFICIO DE LAS LLUVIAS

Aunque años atrás vecinos denunciaban escasez de agua en sus localidades y amenazaban en cerrar el suministro agua hacia Puebla capital, hoy los ánimos parecen haberse calmado.

El pozo que antes los ciudadanos resguardaban y de acuerdo a datos del Soapap aportan 279 litros de agua por segundo a la ciudad poblana, ahora se encuentra sin ninguna vigilancia, e incluso las puertas de reja se encuentran abiertas sin mayor problema.

Al realizar un recorrido por el pozo, este se puede apreciar a la mitad de su capacidad, por lo que pueden resultar afectadas 19 colonias, fraccionamientos y unidades habitacionales asentadas en el área sur-poniente, donde hay 24 mil 626 tomas domiciliarias y 98 mil 650 habitantes.

Vecinos de la zona señalan que hasta el momento no han tenido problemas de escasez de agua, puesto que las lluvias han rellenado los ahuehuetes.

Aunque otros se encuentran inconformes con el suministro que este pozo otorga a la capital, ya que dicen en muchas ocasiones se han quedado sin agua por semanas.

Mientras en el caso del pozo de Nealtican, donde el agua es utilizada en su mayor parte por los campesinos para regar sus parcelas de maíz y frijol, se encuentra a más de la mitad de su capacidad.

Al recorrer algunas principales hectáreas, se puede apreciar que los pequeños suministros que bajan del pozo cuentan con agua suficiente para abastecer a las colonias cercanas a ellos.

Algunos ciudadanos que caminan por dichos rubros, y debido a los fuertes rayos del sol, aprovechan para llenar sus botellas de agua y refrescarse un poco.

En 2025, 2 mil millones de personas con escasez

De acuerdo a datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el 2025 cerca de 2000 millones de personas vivirán en países o en regiones donde la escasez de agua será absoluta y los recursos hídricos por persona estarán por debajo de los 500 metros cúbicos anuales recomendados, cantidad de agua que necesita una persona para llevar una vida sana e higiénica.

Por lo que se estima que para el año 2025 se estará utilizando 40 por ciento del agua accesible global.

Cabe destacar que actualmente el consumo del agua per cápita en los países desarrollados es entre 500 y 800 litros por día, es decir ocho veces mayor que en los países en vías de desarrollo, quienes ocupan entre 60 y 150 litros por día.

Habrá menos de 500 metros cúbicos anuales por persona, el mínimo para una vida sana


Asimismo, la sexta parte de la población no tiene acceso al agua potable, es decir mil 100 millones y casi 40 por ciento carece de saneamiento (dos 400 millones).

La OMS señala que el cambio climático ha incrementado la vulnerabilidad ante fenómenos hidrometeorológicos extremos, tanto sequías como inundaciones.

Se estima que en un futuro el cambio climático será el responsable de 20 por ciento del incremento de la escasez global del agua.

Mientras, de acuerdo con los pronósticos para 2030, se debe tener especial cuidado con el agua subterránea, ya que su sobreexplotación ocasionará el abatimiento de los niveles freáticos, el hundimiento del terreno, provocará que se tengan que perforar pozos cada vez más profundos, además de las afectaciones a los ecosistemas.

Cabe aclarar que la mayor parte de la población rural depende de manera significativa del agua subterránea, y en algunas zonas áridas la dependencia es total.