Tratar afecciones en anginas previene fiebre reumática o males cardiacos

Existen parámetros para determinar si el paciente requiere de la extirpación quirúrgica de las anginas, entre ellos presentar más de seis periodos de infección al año, dificultad respiratoria, o ...

Guadalajara

La infección y/o inflamación recurrente de las anginas que no aminora con tratamiento médico puede generar diversas complicaciones, en algunos casos potencialmente críticas, por lo cual es indispensable intervenir de forma oportuna y adecuada, señala el otorrinolaringólo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, Raúl Elizalde Hinojosa.

“Puede ser causa de fiebre reumática con cardiopatías o crecimiento ventricular debido a que el corazón debe bombear mucha sangre para oxigenar los tejidos, puede haber muerte súbita en un periodo de apnea de sueño por insuficiencia respiratoria”, dijo el experto.

De manera indirecta, pero asociada a la obstrucción de las amígdalas, puede haber otras repercusiones adversas a nivel de desarrollo intelectual por la pobre oxigenación derivada de dificultad respiratoria debido al tamaño que pueden adquirir las anginas, pero también estos pacientes pueden caer en desnutrición porque al tener dificultad en la deglución, no comen mucho.

Otras consecuencias de la amigdalitis incluyen el desarrollo de inmunosupresión o bajas defensas por las infecciones recurrentes, e incluso pueden presentar alteraciones como reflujo y gastritis por la ingesta prolongada de medicamentos.

Elizalde Hinojosa indicó que existen parámetros para determinar si el paciente requiere de la extirpación quirúrgica de las anginas, procedimiento conocido como amigdalectomía, entre ellos presentar más de seis periodos de infección al año, tener dificultad respiratoria, o bien si el paciente desarrolla apnea del sueño.

Otras causas que justifican la intervención quirúrgica son abscesos o colecciones de pus incrustados en las anginas debido a que la infección puede transferirse al cuello y posteriormente al corazón situación potencialmente mortal, así mismo si se presenta un tumor en la amígdala, o bien si el paciente a la vez padece fiebre reumática.

Indicó que una vez que son extirpadas las anginas la persona no tendrá repercusiones a futuro como persistencia de infecciones o incluso afectación de la función sexual o genital lo cual calificó como mitos y señaló que la edad idónea para realizar la cirugía es en la infancia a partir de los ocho años de edad, aunque si existen problemas para respirar o tragar puede determinarse la intervención en pacientes más pequeños. 

Explicó que a partir de los siete años de edad, una persona ya es capaz de generar sus propias defensas o inmunoglubinas dado que en los primeros meses de vida, las anginas tienen precisamente esa función, la de combatir virus, bacterias u hongos que ingresan a través de las vías respiratorias altas.

Cuando las amígdalas han cumplido esta función, estos tejidos quedan sin utilidad debido a que el propio organismo ya genera sus propias defensas lo cual explica que tiendan a atrofiarse y a ser foco de infecciones.

Afirmó que la cirugía resuelve, en la mayoría de casos, la problemática; excepto si el paciente tiene un fondo alérgico o de faringitis crónica irritativa en donde las molestias pueden persistir aún y cuando las anginas se hayan retirado, por lo tanto es necesario realizar un protocolo para determinar si son o no operables.