Transeúntes esquivan las obras del centro

Las zanjas abiertas dificultan la circulación  y los peatones rodean las obras o las esquivan para continuar con su camino.
Los transeúntes tienen que eludir las obras de las calles.
Los transeúntes tienen que eludir las obras de las calles.

León, Gto.

Para evitar caer, transeúntes  diariamente esquivan las obras, que por ahora están paralizadas en el Centro de la ciudad.

El día de ayer ya no se podía ver a ningún trabajador de la constructora Rincón Bajío en el lugar, y de ninguna otra constructora que pudiera continuar el trabajo.

Las calles del Centro Histórico que están en remodelación, estaban en completo abandono y los paseantes y trabajadores de la zona, son los que diariamente batallan para llegar a su destino.

“Es un poco tedioso estar pasando entre la tierra. Es incómodo que tengan tanto tiempo haciendo esta obra y la verdad no terminen. Yo voy a trabajar cuando paso por aquí y es complicado”, afirmó Gabriela Márquez.

Gabriela comenta que ahora la ruta que toma diariamente la deja más retirado y eso le complica su llegada al trabajo.

“Al pasar por aquí sí es riesgoso, porque en la bajada de aquí uno puede tropezar, caer y es complicado porque uno tiene que buscar un mejor lugar para poder pisar”, comentó Hermelinda Rangel, quien radica en Chicago, Estados Unidos, al visitar el Centro Histórico de la ciudad se llevó una mala imagen de la localidad.

El día de ayer anduvo de compras en la zona Centro y estacionar su vehículo fue difícil.

“Anda buscando uno estacionamientos, algo retirados de aquí”, mencionó.
Erika Estrada es estudiante de la Universidad de León, que está ubicada en la calle Benito Juárez y para ella, llegar a sus clases diariamente se vuelve un caos.

 “Nos quitan mucho espacio y luego es muy complicado para pasar. Es bastante riesgoso. Que le muevan, porque luego aquí se hace tráfico y es indispensable (la calle aledaña)”, expresó.

Altagracia Ramos Mendoza, acude de unas tres meses al mes al Centro de la ciudad, para realizar algunos trámites o a realizar algunas compras.
Desde que comenzaron las obras, acudir al Centro, para ella, ya no es lo mismo.

Los productos empolvados o los locales cerrados es lo que encuentra.

“Viene uno a comprar algo y están cerrados porque hay tanta tierra y ya uno se va a otro lado”, dijo.