Trabajan norma oficial para proteger corales

El aumento de las temperaturas marinas va a acarrear desafíos mayores hacia las comunidades coralinas del Pacífico mexicano.
Arrecife coralino.
Arrecife coralino. (Pedro Medina Rosas)

Puerto Vallarta

México debe contar con una norma oficial mexicana específica para proteger corales, una especie animal que habita en sus mares y que se encuentra sometida a un estrés creciente por el cambio climático global, por el pésimo manejo del desarrollo en las líneas de costa y por la acción destructora directa del hombre; de este modo, crear una norma similar a la que sanciona cualquier destrucción de vegetación de mangle ayudará a mejorar sus posibilidades de sobrevivir, dijo el investigador de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), Héctor Reyes Bonilla.

“Hemos establecido las primeras reuniones entre los investigadores en el marco del este VIII Congreso Nacional de Arrecifes Coralinos, con la idea de trabajar de una vez un borrador que podamos presentar a la consulta pública, a las dictaminaciones de la Comisión Federal de Mejora Regulatoria [Cofemer] y que contemos antes de que termine este gobierno [2018] con una herramienta que permita blindar mejor las acciones de protección”, explicó.

El experto señaló que los avances en la investigación sobre los efectos crecientes de la acidificación y el aumento de las temperaturas marinas –causados por el progresivo calentamiento de la atmósfera terrestre- va a acarrear desafíos mayores hacia las comunidades coralinas del Pacífico Oriental, es decir, el Pacífico mexicano, debido a que su nivel de acidez natural es de por sí alto. Cómo se comportan los organismos marinos ante el problema es variado, pero la sinergia con otros factores inducidos por el hombre –las aguas negras contaminadas especialmente- afecta los procesos de crecimiento de coral, que de por sí son lentos.

“Una colonia de bacterias puede tener una nueva generación en cosa de minutos, y ante los antibióticos, se instala una resistencia en poco tiempo, pero en este caso la sucesión es lenta, los corales no sólo viven mucho, también demoran en crecer y eso los hace especialmente frágiles ante eventos drásticos”, dijo.

Es decir, es de pronóstico reservado saber cómo van a enfrentar el alud de cambios que se vienen en las siguientes décadas en ese océano. “Lo que debemos hacer a nivel de políticas públicas es reducir el estrés que ocasionamos desde las costas y tratar de que tengan menos problemas para concentrar energías en adaptarse, pero no sabemos lo que va a pasar”, añadió Reyes Bonilla.

Paradójicamente, la adaptación evolutiva de los corales del Pacífico a mares ácidos puede ser también una oportunidad para los corales del mundo, aunque podrían declinar en los sitios donde hoy prosperan, en solo unas pocas décadas. El Congreso de arrecifes coralinos terminará hoy por la tarde.