Descansará en la tierra que lo vio nacer

Ricardo García Ruiz contaba con 44 años vivió desde 1990 en Ciudad Acuña pero nunca olvidó su orígen: Ejido Mayrán de San Pedro de las Colonias. Es una de las 14 víctimas del tornado.

San Pedro, Coahuila

Ricardo García Ruiz contaba con 44 años, originario cien por ciento del Ejido Mayrán municipio de San Pedro, tierra que dejó 1990, buscando un futuro mejor en Ciudad Acuña, donde desafortunadamente y de manera trágica perdió la vida al ser una de las 14 víctimas que dejó a su paso el tornado.

“Rica”, como lo conocían, salió a trabajar como lo hacía diariamente, él era chofer de rutas y a esa hora tenía que estar presente en su base para comenzar con sus labores.

Padre de tres hijos y que durante más de veinte años trabajó de chofer de rutas en Ciudad Acuña, siempre luchando por un futuro mejor para su familia.

Llegó a su base en el Fraccionamiento Altos de Santa Teresa, donde se estacionó, eran como las cinco y media de la mañana del lunes, justo el momento cuando sucedió la tragedia y ahí, el tornado levantó la ruta de Ricardo donde murió, recordaron sus familiares.

El cuerpo de Ricardo llegó al Ejido Mayrán la mañana del martes y fue velado en la casa de su hermana Rosa García.

Hasta ahí llegaron familiares, amigos y muchos vecinos del ejido que lo conocían, quienes se mostraron tristes, ya que Ricardo siempre fue considerado como un gran ser humano.

“Él era una gran persona y a pesar de que la mitad de su vida la hizo en Ciudad Acuña, cuando sus compatriotas lo visitaban, no encontraba qué hacer para que disfrutaran la estancia, ya que siempre le tuvo un gran cariño a la gente de su tierra, a la que miraba como hermanos”, indicó Leticia García, hermana de Ricardo.

Su velorio fue entre hermanos, porque en Mayrán, así se ve la gente y cuando pasa alguna tragedia que afecta a un hermano, de inmediato aparece la unión, misma que se demuestra no con lo material, sino con un sentido pésame que se da de manera sincera y de todo corazón.

Con la tristeza arraigada en su alma, pero con un gran valor, en el velorio estuvo presente don Alfredo García González, padre de Ricardo, quien en silla de ruedas y con sus años a cuestas, señalaron sus demás hijos, estuvo esperando el cuerpo de su hijo, a quien quería despedir como se debe, con todo el amor y la valentía de un padre.

Ricardo García Ruiz contaba con 44 años, originario cien por ciento del Ejido Mayrán municipio de San Pedro.

El cuerpo de Ricardo fue sepultado a las diez de la mañana en el panteón ejidal. En ese momento las calles de Mayrán se llenaron de gente, que con semblante de duelo, despidieron a un gran hombre, padre de tres hijos y que durante más de veinte años, trabajó de chofer de rutas en ciudad Acuña, siempre luchando por un futuro mejor para su familia.

“Uno sabe donde nace y donde crece, pero no sabe donde se va a morir”, dice una canción que interpreta Roel Ruiz, cantante mayranense que despidió con sus canciones a Ricardo.

Con esas palabras, “el Rica” fue despedido, sus familiares y amigos están tristes, pero afirmaron que dios, ahora tiene a su lado a un gran hombre y mejor ser humano, quien será recordado con amor y sobre todo, con respeto.