Familia de 8 sobrevive a tornado en un baño

Luz Elena había dicho a sus hijos que en caso de ese fenómeno era el lugar más seguro de la casa, pues así lo había visto en las películas, aunque no esperaba que tendría que confirmarlo.
En lo que queda de su hogar, Luz Elena comparte un plato de botana con sus hijos, mientras revive los recuerdos de los 8 segundos más terribles.
En lo que queda de su hogar, Luz Elena comparte un plato de botana con sus hijos, mientras revive los recuerdos de los 8 segundos más terribles. (Agencia Infonor)

Acuña, Coahuila

Lo que parecía una fuerte granizada encendió la alerta para Luz Elena Ramírez Cigarroa, a quien el instinto materno le empujó a poner a salvo a sus hijos.

Se encerró en el baño de la pequeña vivienda familiar como ha visto en las películas, tras asegurarse que su esposo había desistido de la idea de salir a la calle "para tapar la troca con una cobija".

"Yo sentía que el aire me jalaba, no se como pude manotear a mis hijos y los eché para acá y los agarraba así fuerte para que no se los fuera a llevar", relata, ya algo más tranquila tras haber sobrevivido al tornado que cobró al menos 13 vidas y dañó más de 700 viviendas, entre ellas la suya, en populoso sector de Ciudad Acuña.

"Venimos huyendo de la violencia de Ciudad Juárez y mire con que nos venimos a encontrar", señala Luz Elena.

Luz Elena tiene siete hijos, la mayor ya está casada y vive en una casa vecina, vivienda que fue seriamente dañada al caerle encima precisamente la camioneta que habían pretendido cubrir con un cobija. Los otros seis hijos viven aún con la familia.

"Unos estaban aquí en la sala, pero nos metimos todos al baño y fue lo que nos salvó. Estaban bien asustados todos. Estuvo muy feo", narra.

La furia del tornado se sintió en lo que calculan fueron ocho segundos y al terminar, Luz Elena no dudó en salir a la calle, quería saber que había pasado con su suegro y con su hija, en casas vecinas.

"Yo le gritaba a mi hija y ella me gritaba a mí, pensaba que como éramos muchos no nos ibámos a levantar, como sea yo agarré a mi gordita y la tapaba, mi esposo me echó una cobija y nos tapamos porque nos rebotaban los vidrios y las piedras en la cabeza".

"Miramos todo el desastre, salimos porque nos asustamos y ya después llegó la ayuda, sigue narrando Luz Elena, quien asegura que su hija de dieciseis años fue la primera que llevó a los menores a refugiarse en el baño, como ella les había dicho que hicieran si acaso se presentaba un tornado".

Ramírez Cigarroa explica que ella y su familia llegaron a Acuña procedentes de Ciudad Juárez y le advirtió a sus hijos que ahí era zona de tornados, que si algún día había uno se refugiaran en el baño, pues ha visto en las películas que es lo único que queda en pie.

"Venimos huyendo de la violencia y mire con que nos venimos a encontrar".