La calle es su nuevo hogar

Prefieran quedarse a cuidar lo poco que les quedó y estar pendientes de cómo será la reconstrucción. Sin agua y sin luz eléctrica el calor en el interior de las viviendas es mayor y muy húmedo.

Acuña, Coahuila

La noche llega pero la tranquilidad para los habitantes de las colonias afectadas por el tornado en Acuña es relativa. Frente al daño que presentaron las viviendas en las colonias Los Altos de Santa Teresa, Santa Rosa, Las Aves se resisten a abandonar lo que una vez fue su hogar.

Sin un techo donde resguardarse durante la noche, familias hicieron de sus banquetas y las calles, los mejores lugares para pasar la segunda noche tras la tragedia.

El reloj marca veinte minutos para las nueve. La carretera de uno de los accesos a la zona no cuenta con señalamientos ni alumbrado.

Sin agua y sin luz eléctrica, el calor en el interior de las viviendas es mucho mayor que el externo de ahí que dormir en la calle ahora adquiera un nuevo significado: Su nuevo hogar.

La luz de las torretas de patrullas indican la llegada, la avenida Sur Poniente es la arteria principal. El ir y venir de cuadrillas de trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad es constante.

También el de hombres, mujeres, jóvenes y niños, continuaba pero en menor cantidad que durante el resto del día. La gran mayoría se prepara ya para pasar una noche más afuera de sus casas o de lo que quedó de ellas.

Tal fue el caso de José Ángel Peña Torres, habitante por ocho años del fraccionamiento Santa Rosa. Pasará la noche en un viejo remolque que instaló en lo que fue la cochera techada de su casa.

Ahora el techo dice, será el del remolque que compartirá con su esposa: “Mi niña de diez años se quedará con sus abuelos, no tenía caso que viniera, mi esposa insistió, hay que proteger lo que nos queda”, dijo.

Según recuerda, fueron el sonido del granizo golpeando el techo de lámina en su patio, lo que lo despertó la madrugada del lunes. Salió de su habitación para salir al patio a ver lo que pasaba, cuando la pared de lo que fue la sala se derribó.

El viento intentó jalarlo pero como pudo regresó a su habitación, aunque la fuerza del tornado le impedía cerrarla. Se aseguró que su familia estuviera con bien.


La mitad de su casa fue destruida, no cuenta con agua y aunque quisiera tampoco tiene luz al igual que cientos de casa en el lugar, ya que los daños en su hogar son tales, que tuvieron que pasar la noche en el remolque.

“No nos han dicho qué va a pasar con nuestras casas, unos dicen que las van a reconstruir, otros que definitivamente las van a demoler, pero realmente no tenemos ninguna certeza”, señaló.

Hace algunos años, decidió ampliar su casa construyendo áreas que le sirvieron como una habitación adicional, una sala más grande. Lo único que se mantuvo en pie, fue la construcción que él realizó, ya que la estructura original de su vivienda, se vino abajo.

El calor no es el tan fuerte, pero la humedad siguen, el cielo nublado y por momentos los relámpagos hacían su aparición, causando cierto nerviosismo en algunos.

Grupos de voluntarios permanecían en el lugar distribuyendo alimento, la luz sí regresó a la zona, aunque el reto sigue siendo aún mayor: el reparto de apoyo como ropa, concentraron a muchas familias en la plaza del lugar.

José Ángel recuerda que el viento intentó jalarlo pero como pudo regresó a su habitación, aunque la fuerza del tornado le impedía cerrarla.

La oscuridad y la falta de agua es la constante. Quizás el que familias pasen el tiempo afuera de las casas fuese una acción habitual, hoy las circunstancias son distintas.

Lejos de albergues, las familias prefieren quedarse a cuidar sus pertenencias. Tal fue el caso de Josué Martínez, joven quien platicaba sentado sobre blocks con unos amigos en lo que fue la casa de su papá.

“No le dieron permiso de faltar, trabaja en la maquila y entra a las cinco de la mañana y para que descansara le dije que yo vendría a cuidar su casa y eso haré, aunque tenga que pasar la noche aquí afuera".

Una camioneta había pasado rozando el techo de la casa cayendo encima del vehículo de su papá. En su caso no hubo lesionados, pero la casa, sin vidrios en las ventanas, daños en la estructura, grietas.