Toman precauciones templos y parroquias

Algunos instalan cámaras y vigilancia permanente en cuidado al arte sacro y equipo

León, Gto

La ley de Dios le llama sacrilegio, la ley de los hombres robo.

Limosnas, santos, cuadros, equipo de sonido y hasta veladoras. Los ladrones atacan impunemente al clero.

El caso más grave fue el del asalto al Arzobispo de León, Alfonso Cortés Contreras, hace aproximadamente dos meses.

Él pensaba que unos jóvenes se acercaban a saludarlo, pero no, querían robarle. Se llevaron una cadena que ni siquiera era de oro. Por eso el jerarca católico ha sugerido a los sacerdotes que extremen precauciones.

"Yo les he recomendado a los sacerdotes que sin cerrar los templos, haya siempre gente al cuidado porque esta cuestión se ha extendido y cuando se extiende a los templos, quiere decir que algo está roto, que algo se está descomponiendo", dijo cuando reveló públicamente el incidente.

Sin embargo, algunos párrocos han decidido cerrar las puertas, aunque sea por ratos. "Aquí nosotros somos víctimas de ello. Y no nada más aquí, en varios templos hay robos en mayor o menos escala, pero finalmente los hay", cuenta el padre Carlos Muñoz Hernández, Párroco de la Parroquia del Sagrario, ubicada en el corazón del centro histórico de León.

"Por ejemplo, aquí en uno de los templecitos no puede uno poner nunca Cristos, ni crucifijos, ni candelabros, porque todo desaparece inmediatamente", revela.

El sacerdote contó que también tienen algunas cámaras que los ladrones han llegado a tapar con bolsas para ocultar su fechoría. Dice que hay cuadros o santos que les gustaría mostrar para que la gente les dé culto, pero se abstienen para no arriesgarlas. Hace años sustrajeron de ese templo "Jesús del Gran Poder" una imagen realizada por el pintor Antonio Segoviano. Además del valor económico, tiene un alto valor histórico.

Afortunadamente fue recuperada hace unos cinco años. Desde entonces no la muestran más.

La capilla Santa Escuela de Cristo, que está por la calle Hidalgo, frente a la Catedral Basílica apenas tiene unos cuadros de santos, su decoración es sencilla y humilde. Ni esta se ha salvado. "Aquí se robaron una pintura de la Madre Santísima Virgen de Guadalupe y se han llevado alcancías chicas", platicó Clementina González, capellán de la capilla.

Sacrilegio o robo, como quiera este se ha ido incrementando.