CRÓNICA | POR CECILIA ROJAS

“Me dijo: tú tienes cáncer de tiroides”

Laura, trabajadora y madre de familia

Recibir esta noticia no le fue fácil y sobre todo por la forma en la que le fue dada en la clínica del Magisterio. Al final gracias a una segunda valoración le dijeron que es tratable.

Torreón, Coahuila

Laura es secretaria en una Facultad de la Universidad Autónoma de Coahuila. Hace unos meses recibió un diagnóstico brutal: tenía cáncer de tiroides.

Recibir esta noticia no le fue fácil. Y sobre todo por la forma en la que le fue dada. Ella acudió a consulta con una doctora especialista en endocrinología en la Clínica del Magisterio.

"Me dijo: tú tienes cáncer de tiroides. ¿No tienes seguro o ISSSTE? Para que lo vayas tramitando porque ya para lo que vas a durar, ni lo que vas a gastar aquí en la Clínica, te va a salir bien caro", comenta con un dejo de rencor.

Esa fue la primera vez que ella fue sola, pues siempre acostumbraba acompañarla su hijo. Prácticamente la dejó noqueada. Incluso le dijo que arreglara todos sus asuntos porque los que se morían de cáncer luego dejaban todos sus asuntos en caos. Es el servicio médico del que ellos como trabajadores de la Universidad disponen.

El comportamiento de la doctora por la forma en la que le dijo las cosas, detonó en ella un pavor ante la expectativa de una posible muerte temprana.

"Me he acercado mucho a Dios, aún más, después de que se me diagnosticó la enfermedad".

Para este tipo de noticias nadie está preparado. Finalmente Laura logró contactar a otros médicos, un oncólogo y un internista, quienes finalmente le informaron que el cáncer de tiroides detectado en la etapa en la que ella está, es tratable y no le causará un deceso temprano.

"Mi primer pensamiento fue que no iba a volver a ver a mis hijos. Fue lo que más me dolió", comenta.

Se le preguntó si en algún momento alguien ha ofertado para ella algún tipo de terapia psicológica, que seguramente le hubiera ayudado ante el choque brutal que recibió al saber de su enfermedad. El tratar con otros médicos que se han comportado de otra manera con ella, su estado de ánimo ha mejorado.

Su tratamiento médico lo sigue llevando y ha recibido más terapias para ayudarla en su recuperación física. Y si bien no existe la oferta de un apoyo psicológico, para Laura lo que ha funcionado, ha sido el poder tener un acercamiento con Dios, con el espíritu.

"Yo me he acercado mucho a Dios, aún más, después de que se me diagnosticó la enfermedad". Asegura sentirse bien, muchísimo más tranquila con la certidumbre de que la muerte para ella a causa del cáncer, aún no llegará.

"Creo que sí hace falta que se nos ofrezca un apoyo de este tipo a las personas que tenemos este tipo de padecimientos. Pero también les hace falta a doctores como la que me dio el diagnóstico, más que para mí, ella debería de tomar consejos para ser un mejor ser humano y tener la capacidad profesional de dar de mejor manera noticias como la que me dio".

Dijo no conocer algún lugar donde pudiera ser apoyada de otras maneras. De ahí la importancia de dar a conocer espacios como Proyectos Populares Alternativos, Mujeres Salvando Mujeres, o a especialistas como Susana Dingler.