Taxistas de Valles temen dar ‘carreras’ a Tamaulipas

Los trabajadores de la Central de Autobuses se niegan a dar servicio a aquellas personas que se dirijan a Ciudad Mante, debido a los brotes de inseguridad que se presentan.
 Existen 41 unidad para dar servicio fuera de la Central de Autobuses de Valles.
Existen 41 unidad para dar servicio fuera de la Central de Autobuses de Valles. (Imelda Torres )

Ciudad Valles

Taxistas que ofrecen sus servicios afuera de la Central de Autobuses de Valles, refieren que de forma constante les solicitan carreras a Ciudad Mante pero es la ruta que menos desean hacer, por miedo a cruzar por la carretera que hasta hace poco era de las más peligrosas en esta zona.

Francisco Javier Martínez Chávez, trabajador del volante en esta rampa integrada por 41 unidades, refirió que durante la noche es usual que personas les soliciten el servicio para ir a esa ciudad tamaulipeca, sin embargo prácticamente han vetado esta ruta porque no se atreven a correr riesgos.

"Para el Mante no queremos ir nadie; nos piden la carrera pero de plano nadie quiere ir para allá. Aquí a las rancherías sí vamos, está más tranquilo y gracias a Dios no nos ha pasado nada hasta ahora", refirió.

El cobro hasta Ciudad Mante es de 750 pesos y solicitan el servicio en la noche o madrugada, porque es cuando hay menos corridas de autobuses.

Durante un par de años en la carretera Valles – Mante ocurrieron constantes asaltos a conductores a los que maleantes armados les quitaban sus unidades. También en ese trayecto desapareció una familia de Tamuin cuyo casó trascendió a nivel nacional.

Respecto al periodo vacacional que inició, detalló que hasta este viernes no se ha notado incremento de pasaje y esperan que durante el fin de semana o hasta el otro, aumente el flujo de paseantes.

"Los últimos años nos ha bajado mucho el trabajo por la crisis de inseguridad; en Semana Santa sí hubo movimiento y creo que poco más que estos primeros días de vacaciones. En la noche es cuando más trabajo tenemos porque después de las once ya no hay autobús", manifestó.

La temporada más buena, dice, es diciembre.

Al menos en esta ruta no han sufrido asaltos, y menciona que al ser un oficio de riesgos, cuando salen de sus casas lo primero que hacen es encomendarse a Dios para regresar bien nuevamente con sus familias.