Tarjeta de la CFE causa malestar entre usuarios

Dicen que desde que les implementaron esta nueva forma de pago su gasto por la energía eléctrica ha crecido; también manifestaron que se les ha dicho que será obligatorio.

León, GTO.

El nuevo método de cobro de la CFE ha provocado un “corto circuito” en el ánimo de los usuarios. Acusan que además de impositiva, la tarjeta lectora les ha arrojado cobros al doble y fallas técnicas.

Bárbara Bustamante facturó 236 pesos en el periodo Noviembre-Diciembre de 2013. Con la tarjeta lectora, enero le marcó 241 pesos.

Más dinero, en menos tiempo. Con sus recibos en mano estaba lista para ir a la CFE del bulevar Saturno para exigir la cancelación del prepago.

Juan Reynoso Coronado, de Valle de Señora, se siente engañado. Pagó 776 pesos el último bimestre. El cargo en enero es por 845 pesos.

Aceptó la tarjeta porque el promotor de IUSA le aseguró que pagaría menos. Con lo que gana como zapatero asegura que no le alcanzará. “O como o pago la luz”, resume.

Con engaños para aceptar el nuevo sistema o por simple arbitrariedad, muchos clientes de la Comisión Federal de Electricidad están inconformes. No sólo es cuestión de tarifas, también hay descontrol por fallas en los medidores. Lilia Rangel, de Santa Rosa de Lima hubo de dar tres vueltas al Centro de Atención de Las Trojes para que le cambiaran la tarjeta. “Tuve que venir tres veces para que me fueran a cambiar el medidor porque no leía la tarjeta, no me llegaba recibo ni nada”, se queja.

Otro afectado es J. Jesús Meza, de la Deportiva 1. “La vez pasada me salió en 280 pesos los dos meses. Y ahora nomás en este mes fueron 250 pesos”, contó.

La desinformación también es parte del problema. La CFE asegura que la nueva modalidad de pago es opcional, mientras los promotores, externos a la compañía de luz aseguran a los suscriptores que es obligatorio.

El 8 de Enero de 2014, MILENIO publicó que los promotores contratados por IUSA presionan a los usuarios para cumplir su meta.

Deben hacer 16 activaciones al día para percibir un sueldo de unos 9 mil pesos mensuales.

Con teléfono inteligente en mano, que les proporciona la empresa, algunos de ellos recorren las colonias diciendo que el sistema es obligatorio.

“Es visitar los domicilios y ofrecerle al cliente activar su tarjeta personalizada... Es ir a las casas, darles el folletito y activarle la tarjeta a la persona. Eso es todo... No le puedes decir que es a fuerza, pero tienes que decirles que es necesario”, platicó el reclutador Roberto Villanueva.

¿Y si no hay nadie? “Tiene que estar la persona porque alguien te tiene que recibir, elegir fecha de corte y firmar en el iPhone”, aseveró.

A María de Jesús Salazar, de Los Ángeles le hablaron de la obligatoriedad, pero ella marcó al 071 y ahí le aclararon todo.

“No nos pidieron permiso para activarnos ni nada y luego, luego me fui a cancelar”.  Es de las pocas afortunadas que no tuvo problemas por acudir de inmediato a pedir no salir del sistema de recibos.

La inconformidad también ha cobrado fuerza en las redes sociales.

En Facebook el usuario Mario Alberto Pérez Torres compartió una advertencia sobre la tarjeta y señaló que al tratar de cancelarla en el 071, la línea de atención de la CFE, no le dieron una respuesta satisfactoria. Su publicación ya fue compartida casi 64 mil veces.

Este fin de semana más de diez colonias sufrieron un apagón. Vecinos de Los Ángeles, Valle Dorado, Villas de San Juan y Brisas del Carmen, entre otros, reportaron cortes de energía. Se lo atribuyen a fallas en el nuevo sistema.

Ante la ola de inquietudes, la CFE Guanajuato sólo ha guardado silencio. La semana pasada, Andrés Rodríguez, su coordinador de Comunicación Social en el estado convocó a una rueda de prensa para hablar sobre el tema. La pospuso unas horas antes de su arranque. La cita se hará hasta nuevo aviso.

Seis millones de medidores digitales con el nuevo sistema han sido fabricados por Industrias Unidas S.A., proveedor de CFE desde hace más de 65 años. El negocio sigue sonando más fuerte que las voces de los inconformes.