Tareas de padres de familia propician destintegración

Los hijos andan "más sueltos, con mayor libertad, sin que los tutores se den cuenta del tipo de amistades que tienen".
No son supervisados.
No son supervisados. (Especial)

Ecatepec

La responsabilidad de que cada vez más menores estén envueltos en problemas de adicciones y de consumo de drogas, es directamente de los padres y madres, quienes deben cuidar más a sus hijos e inculcarles valores no solo de justicia, honestidad, lealtad, amor y gratitud, sino espirituales "acercándolos a Dios", dijo el vicario de la diócesis de Ecatepec, Blas Flores Montes.

Agregó que sin duda, las nuevas tareas de padre y madre, en aquellos hogares donde ambos deben trabajar para apoyar la economía, en parte ha derivado en la desintegración familiar y consecuentemente en el fenómeno de las drogas porque ya no se tiene mucha vigilancia en las actividades de los hijos.

Dijo que éstos andan "más sueltos, con mayor libertad, sin que los padres se den cuenta a veces del tipo de amistades que tienen, de lo que están consumiendo", pero el factor principal de que cada vez más estén involucrados en este fenómeno, es la desintegración familiar que actualmente se vive y a la falta de cuidados sobre ellos.

El religioso hizo ver aquí la necesidad de que los progenitores se den cuenta de que "traer a un ser al mundo no es nada más cuestión de gusto, que esto conlleva una gran responsabilidad, primero para cuidar de él, y esto hay que asumirlo plenamente, y luego conforme va creciendo".

Flores Montes expuso que en el proceso de crecimiento, es preciso que los padres asuman su tarea de conductor a sus hijos por caminos sembrados de valores, como la justicia, la honestidad, el amor, la lealtad, la gratitud, pero también a los espirituales, "acercarlos a Dios, a los valores cristianos universales.

"Desde que los niños son llevados a bautizar nacen a la vida espiritual y conforme más cerca estén de Dios y crezcan en los valores cristianos universales y estén unidos a sus padres, los hijos van a tener menos posibilidades de caer en estas situaciones de adicciones", remarcó.

Mencionó que los mentores deben estar, hoy más que nunca, atentos a sus hijos y ser capaces de darse cuenta si han caído en las adicciones o las drogas, y si no saben cómo ayudarlos, buscar ayuda profesional.

"Muchas personas no tiene para pagar un servicio profesional en estos casos, pero hay instancias de gobierno que ofrecen ayuda gratuita para que esto no perjudique su economía", recomendó.

El vicario de la diócesis de Ecatepec reiteró su sugerencia a los paterfamilias en el sentido de asumir la responsabilidad que les corresponde respecto de sus hijos, "hablar con ellos, tener mucha comunicación para poder orientarlos y, sobre todo, acercarlos a Dios".