Una disciplina que los une como familia

Verónica Cervantes Guillén y Perla Alejandra Saláis Flores comparten con sus hijos el gusto por el taekwondo. La vida de ambas ha cambiado para bien, pues la unión se ha fortalecido.
Perla Alejandra Saláis Flores, tiene 4 hijos y practica el taekwondo con 3 de ellos.
Perla Alejandra Saláis Flores, tiene 4 hijos y practica el taekwondo con 3 de ellos. (Aldo Chairez Villegas)

Torreón, Coahuila

Para las madres de familia que, además de compartir con sus hijos el gusto por el taekwondo, también lo practican, esta disciplina ha logrado fortalecer la unión que existe entre todos sus miembros, ya que forma parte de su vida cotidiana.

Verónica Cervantes Guillén, practica el taekwondo junto con sus dos hijos de 9 y 5 años desde diciembre pasado, fue una incursión inesperada que, asegura, le ha cambiado la vida a ella y a sus hijos.

"Mi hijo menor no quería entrenar, le daba un poco de miedo, así que decidí meterme también para estar con él, para que viera que lo iba a apoyar de cerca y darle la confianza necesaria".

"Con el paso del tiempo a mí me empezó a gustar mucho y ahora es algo que nos une y nos hace llevar una vida diferente, más amena y agradable", dijo.

Dice se trata de una experiencia muy emocionante, porque "además de hacer ejercicio también puedo convivir con mis hijos".

"Es una disciplina que me da seguridad, me ha servido mucho en casa, ayuda al autoestima. Yo trabajo y me da energía para hacer las labores del hogar y luego acompañar a mis hijos al taekwondo".

A pesar de todas sus obligaciones, siente energía para cumplir con las labores del trabajo, el hogar y el deporte.

"Combinar eso es muy pesado, pero tenemos que echarle ganas, yo he dicho que por ellos me voy a partir en mil pedazos".

"Tengo que trabajar, los llevo a la escuela, hago lonches y aún así me queda tiempo para venir a hacer deporte y sacar todo el estrés".

Verónica dice haber elegido el taekwondo porque es una disciplina más que nada, "me gustaría que mis hijos llevaran esa formación, que sepan defenderse, que tengan seguridad".

"Por eso entrenamos con muchas ganas, lunes, miércoles y viernes en el Auditorio Centenario de Gómez Palacio", apuntó.

Por su parte, Perla Alejandra Saláis Flores, tiene 4 hijos y practica el taekwondo con 3 de ellos (6, 8 y 15 años). Es ama de casa, está en taekwondo porque es una disciplina que le inculcaron desde niña.

"En lo personal me gusta y apasiona, es un arte marcial y hace crecer a las personas, tanto emocional como personal y espiritualmente, además, si se les inculca desde pequeños, ayuda a los niños a desarrollarse como personas de bien".

Perla Alejandra a los 11 años comenzó a practicar taekwondo, pero al dejar la secundaria donde lo impartían, dejó de tomar clases y 30 años después regresó porque sus hijos comenzaron a acudir al curso de verano del municipio cerca de su hogar.

"Por fortuna estaban los maestros con los que empezamos aquí, uno de los maestros les vio potencial a 2 de mis hijos, los más pequeños, quienes iban al curso, así que los invitaron a practicar en el Auditorio Centenario y venimos a la primer clase, les gustó y yo no podía estar aquí sentada esperando nada más, así que decidí tomar también la clase".

Asegura que en su casa el cambio se ha notado de inmediato, pues "apenas llegamos a la casa, nos apresuramos para ir a entrenar, si no los llevo a tiempo se ponen furiosos".

"A mí me ha beneficiado mucho, es algo que yo quería, que me gusta y que tuve que dejar de adolescente, ahora es un desarrollo personal, físico, me siento activa".

"Todo es un poco más activo en todos los sentidos, los niños ya no padecen de ociosidad, tienen otra visión de la vida, tienen ganas de hacer otras cosas y me parece que les estoy dando un buen ejemplo".

"A la edad que tengo de 41 años, pensé que no podía regresar, pero nunca es tarde, es proponerse una meta y lograrlo, es sacar todo lo que traigo dentro y puedo disfrutarlo, vivirlo y sobre todo, compartirlo con mis hijos".

"Eso es lo que más me llena, porque además, salimos juntos a otras ciudades a competir y lo vivimos de muy buena manera".

Así es como el taekwondo une familias y cambia su estilo de vida para bien.