CRÓNICA | POR JESÚS GARCÍA

“Primero me muero, antes de que construyan la TUM”

Al igual que mi papá, me iré sin ver que ese proyecto del que se habla desde los años 30 se haga realidad.

Desde que era niña ya decían de la construcción del puerto.
Desde que era niña ya decían de la construcción del puerto. (Jesús García)

Ciudad Madero

La señora Carlota Castillo Berrones habita en la colonia La Barra de Ciudad Madero, desde niña ha escuchado de voz de sus padres que habrá un proyecto de reactivación del puerto, lo que se conoce actualmente como Terminal de Usos Múltiples (TUM), pero sin novedad.

Habita en una casa de madera de un diseño agradable a la vista, un estilo tipo Nueva Orleans, ya que se encuentra a algunos metros del río Pánuco, frente al canal de la Amargura, y con una cierta elevación que busca evitar inundaciones.

La señora de la tercera edad, tímida quema basura en el patio de su hogar, y con una confianza poco común en esta zona, invita a pasar a su hogar, una pequeña casa enclavada entre las colonias más antiguas de la ciudad, fundada por Doña Cecilia y erigida en un terreno que le dejó el auge petrolero.

Doña Carlota cuenta que observaba a su papá sentado en su sillón leyendo el periódico, en aquellos años era El Mundo. Él siempre le decía sobre un proyecto que detonaría el Puerto de Tampico, ya que siempre lo leía en los medios impresos, que eran los más comunes al igual que el radio en los años treinta, cuarenta, cincuenta y sesentas.

"Mi papá, el señor Apolonio Castillo, siempre me decía eso que leía sentando en el sillón y recuerdo que dijo que primero se moría antes de que ocurriera. Ahora es lo mismo, primero me muero como mi papá, antes de que hagan esa obra", expuso la señora.

Solamente hay que recordar que el proyecto de la Terminal de Usos Múltiples (TUM), con el que se pretende ampliar el calado de API Tampico para que lleguen embarcaciones de mayor eslora, está detenido y en este momento no ha habido acercamiento por parte de las autoridades portuarias para comprar los terrenos en la zona.

Mientras la señora realiza sus labores cotidianas, en una zona que parece ser un ejido en medio de una ciudad petrolera por excelencia, cuenta lo que sería comercial y turísticamente hablando Ciudad Madero con la reactivación del puerto, el cual no se ha podido lograr como se tenía planeado, pero desde décadas atrás.

Carlota Castillo dice que su propiedad, la cual es una herencia familiar tras el auge petrolero en la antigua refinería, está fuera del área que API pretende adquirir y señala la importancia de que las autoridades puedan concretar el proyecto al mediano plazo, pues reconoce las dificultades para eso.

Mientras tanto, esperará todo el tiempo que le quede de vida para poder ver hecho realidad un deseo de su padre, ése que pudo leer muchas veces en el periódico, asegura que no pretende salirse de su hogar ya que le gusta la cercanía del río Pánuco y hasta vivir cerca de un canal que la refinería antigua construyó para conducir gasohol, el cual en este momento solamente sirve para llevar escurrimientos de agua de uso hacia el afluente.

"La refinería que estaba ahí en la margen izquierda del Pánuco, que es la que está en Salamanca ahora, les dijeron que a todos los petroleros les iban a ceder el terreno, pero tenía que firmar porque era un trabajador... en este caso yo lo quiero mantener, quiero seguir viviendo aquí", refirió.