Suspensión judicial "nos detuvo proyectos de agua": asesor

Grupos antagónicos debaten efectos de amparo a favor del ejido Morelos, en la costa, sede del "nuevo Cancún". Pedro León Corrales niega el señalamiento: “la CNA y los ejidatarios pro Rasaland nos ...

Guadalajara

El enfrentamiento sobre el modelo de desarrollo para el ejido José María Morelos, de Tomatlán, ha pasado al terreno de las acusaciones sobre los efectos del juicio de amparo 711/2013; así, mientras el grupo que favorece las nuevas inversiones -que acarrea el proyecto Rasaland-Instituto de Pensiones de Jalisco- acusa a los disidentes de impedir con ello obras de la Comisión Nacional del Agua (CNA) por más de 300 millones de pesos; estos responden que son simplemente datos calumniosos.

El citado juicio tiene actualmente una suspensión judicial que impide modificar las cosas “del estado en que se encuentran”.

Pero al entrar al terreno de las interpretaciones, Pedro León Corrales, asesor de los quejosos que interpusieron el juicio, asegura que esa suspensión sólo aplica en relación con las tierras que reclama al megaproyecto turístico Chalacatepec (Rasaland-Ipejal), alrededor de 1,200 hectáreas.

Jesús Larios Guzmán, presidente del comisariado ejidal avalado por el gobierno del estado, quien abiertamente simpatiza con las inversiones privadas y públicas en la zona, asegura en contraste que el perjuicio es grande para toda la vida interna del núcleo agrario, por lo que exige que el también representante en Jalisco de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala “saque sus manos” de la comunidad.

“El proyecto afectado es amplio, inclusive son dos proyectos; tenemos el que lleva agua de la presa de Cajón de Peña, un proyecto que se llama Canal Agua Zarca; ese es un proyecto el cual nos va a beneficiar con 1,500 hectáreas de riego que hasta ahora sólo producen de temporal; incluso beneficia a los posesionarios de La Escondida que asesora León Corrales; el otro proyecto complementario trae el agua del río San Nicolás para siete unidades de riego, como 2,600 ha más […] por ese amparo perdimos el techo presupuestal de este año, que nos iba a cobijar. Son más de 300 millones de pesos, pero para el proyecto total son más de mil millones de pesos”, asegura el ejidatario.

También señala que el freno a la ampliación de la carretera federal 200 y a la apertura de la aeropista de José María Morelos son perjuicios porque los moradores de la zona, los más deprimidos socialmente de Tomatlán, esperaban esa generación de empleos.

“Había ya gente trabajando en la carretera, mas de 100 personas de la comunidad, y pararon completamente, y la gente se quedó triste, sin ningún empleo, que estaban adquiriendo su dinero […] yo pienso que van a  seguir los proyectos, porque ya cesó la representación sustituta de Pedro León y de Guadalupe Valadez ante el amparo, ahorita es el ejido el que tiene el amparo, y nosotros decidimos si paramos o no”, añade.

- ¿Se han desistido formalmente del amparo?

- No, el amparo lo tenemos como ejido, y únicamente hemos trabajado con las secretarías para que sigan sus trabajos y los lleven a cabo como debe de ser; lo vamos a tener nosotros para ver cuándo lo desistimos, ahorita todavía está el amparo, pero ya lo representamos como ejido.

Al respecto, el asesor de proyectos productivos en la comunidad, Ricardo Ruiz González, añade que esas acciones no quitan la pérdida para el ejido. “Ese techo presupuestal se esfumó; y estamos viendo si se genera una aportación extraordinaria, para ver si es posible en enero y febrero, de acuerdo a lo que no han dicho las autoridades, poder aplicarla, pero el recurso se perdió gracias al amparo”.

Pedro León Corrales niega rotudamente estos señalamientos. “El amparo se aprobó en la propia asamblea del 1 de octubre; en relación a la Conagua se aclara que es en relación al proyecto turístico de Chalacatepec, o sea no tiene ningún reclamo en el tema de las obras de riego para el ejido; es de mala fe señalar que se frena un proyecto, pero cuál es el problema, que el verdadero proyecto hidráulico es para Rasaland, no hay un proyecto real para el ejido”.

Es decir, la Conagua manipula a los ejidatarios para desatorar la intención de llevar agua desde las dos fuentes citadas hacia las tierras del megadesarrollo, que no la poseen en volumen suficiente para detonar el proyecto, argumenta.

“Es un doble discurso de la Conagua, y utiliza de manera facciosa su investidura para pretender montar un desistimiento contra actos inexistentes”. La campaña en su contra, incluso a través de un sitio de Internet, no le preocupa porque a su juicio la verdad  cae por propio peso y es simplemente el afán de “borrar la oposición” para sacar adelante la inversión.