Súper carretera arrastra más problemas que beneficios

El diputado local, Israel Soto Peña señaló que es más una carga que algo funcional para Durango, además recalcó que es una de las más caras del país para las condiciones en las que se encuentra.
El mes de abril fue la fecha límite para que se ejercieran los 500 millones de pesos destinados para el mantenimiento de la vía.
El perredista, aseguró que la cinta asfáltica se encuentra en mal estado y se pueden causar accidentes. (Gilberto Lastra Guerrero)

Durango, Durango

La súper carretera Durango-Mazatlán es más una carga, que algo funcional para Durango, sostiene el diputado local, Israel Soto Peña, además que es una de las más caras del país para las condiciones en las que se encuentra.

El perredista, aseguró que la cinta asfáltica se encuentra en mal estado y se pueden causar accidentes, y a pesar que un grupo de priistas hace unos meses fueron a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), a exigir que se repararan los daños, no se dio en los hechos.

"Todos nos manifestamos para que se haga bien el trabajo y esté en buenas condiciones, fue un fraude para los duranguense, no ha habido ni desarrollo, al contrario, los pocos duranguenses que tienen algo de dinero se lo gastan en Mazatlán", aseguró.

Uno de los puntos mencionados por el entrevistado, fue en el sentido que el daño ambiental es una realidad porque no se tomaron medidas de reforestación en las zonas que se hicieron los caminos en los taludes de los cerros.

"La súper carretera fue presupuestada con un costo inicial cercano a los nueve mil millones de pesos, la obra terminó costando tres veces más, 28 mil 600 millones de pesos. Lo que levanta suspicacias", dijo Soto Peña.

Por su parte, Felipe de Jesús Enríquez Herrera, dijo la obligación elemental de todo gobierno es proporcionar, con honestidad y transparencia, buenos servicios y condiciones de seguridad a sus gobernados. "Y la muy publicitada y mal lograda súper carretera Durango Mazatlán representa hasta ahora un fracaso en estos fines".

Recordó que duranguenses han tenido que utilizar la súper carretera a Mazatlán en estos días y les ha tocado padecer la mala calidad y los riesgos de transitar una ruta, donde además está presente el reclamo de nuestros campesinos.

"La súper carretera fue presupuestada con un costo inicial cercano a los nueve mil millones de pesos, la obra terminó costando tres veces más, 28 mil 600 millones de pesos. Lo que levanta suspicacias. Recordemos que una de las principales fuentes de corrupción es la realización de obra pública. Lo lamentable es que ni con esta abundante cantidad de dinero se pudo garantizar una obra óptima y de buena calidad", señaló.

Relató que en noviembre de 2013 consultó una opinión especializada de un ingeniero civil, con amplia experiencia en la materia, una opinión preliminar acerca de los últimos derrumbes, los escurrimientos y lo que evidenciaba fallas estructurales.

"También señala que desde su punto de vista faltan obras complementarias que hubieran podido prever y desviar escurrimientos de agua que parecen inconcebibles en una obra de esta magnitud, además de que dichas filtraciones provocarían daños más graves a mediano y largo plazo", destacó.