Sufren migrantes por bajas temperaturas

Aunado a las carencias de comida y que no tienen donde dormir, los indocumentados tienen que soportar el frío, otro de los obstáculos del "sueño americano". 

Monterrey

La migración tiene nombre y apellido, Melvin Javier Irias es uno de los miles de migrantes que intentan hacer realidad el sueño americano, pero el frío es uno de los obstáculos que enfrenta desde que dejó la calidez de su hogar en Tegucigalpa, la capital de Honduras. 

Son las 8:20 de la mañana, 6 grados de temperatura en el área metropolitana de Monterrey, en una banqueta un bulto tapado con una cobija sucia asoma los pies. Los zapatos se ven gastados, el hombre lleva doble pantalón de mezclilla puesto. 

Apenas asoma un ojo cansado, pero después se reincorpora y deja ver una blanca sonrisa, empieza el relato de su aventura mientras se acomoda bajo la chamarra sucia de color azul. 

Es padre de familia…. "Solo tengo una niña de nueve años, se llama Yanzi Aracely Irías. 

"Uno a veces cuando la tiene que mandar a la escuela no tiene el dinero suficiente que hay que darle, porque todo está caro allá, como los útiles escolares" 

Baja la mirada cuando se le pregunta qué es lo más difícil que ha enfrentado desde que salió de casa, la travesía ha sido difícil, asegura. 

"Estar en pantanos mientras la migra se va o lo federales, porque lastimosamente en el estado de Chiapas lo que cae es solo agua, cuando yo pasé había huaracan", dice. 

Obligado por la falta de empleo en su país, hace mes y medio que emprendió el viaje con solo 8 mil pesos en la bolsa, pero ahora no le queda nada. 

Recuerda que en su casa sí tenía comida y agua, sonríe, pero luego se convierte en una mueca y señala: "Pero no hay empleo".

Con tristeza dice que no se ha comunicado con su familia, porque el plan es dar noticias buenas, no informar la situación en la que se encuentra.

"Yo creo que Dios ya tiene el destino a donde va a llegar uno y si le toca quedar en este camino pues qué se va a hacer. 

"Pero así como le toca a uno caminar le toca a uno aguantar hambre y tomar agua de cualquier charco cuando hay, hay partes donde no hay", señala. 

En su mochila de viaje lleva consigo desde un pequeño mapa, jabón de baño, cepillo y pasta de dientes hasta un talco para los pies. 

Los lugares frecuentados por los migrantes en Monterrey son por supuesto las vías del tren "La Bestia" que los lleva a su destino o a su muerte.