Sufren los guanajuatenses los estragos del desempleo

A pesar de que en Guanajuato se han generado más empleos con la llegada de empresas automotrices y nuevas industrias, también se ha elevado la competividad con esto el desempleo continúa latente.
Evangelina Ramos.
Evangelina Ramos. (Arturo Andrade)

León, GTO.

A pesar de que Guanajuato se está posicionando como un ejemplo de las empresas automotrices, cada vez llegan nuevas industrias, se generan miles de empleos y se eleva la competitividad, el desempleo continúa latente.
Los adultos afirmaron que el problema es su edad, pues dejan de tener oportunidades al rebasar los 35 años. Lo que complica su situación económica y la solvencia familiar.
Nicolás Ibarra Escolar, tiene 36 años de edad y desde hace cuatro años está desempleado. Aseguró que después de buscar trabajo en muchos lugares sin éxito, decidió retirarse con unos familiares a un rancho en donde se dedica a sembrar, pues por lo menos allá, tiene seguro lo que cosecha.
Otro caso es Evangelina Ramos, acaba de cumplir 44 años de edad y tiene 6 meses desempleada. Su último trabajo fijo fue en una tienda de bisutería. Salió de ahí, después de que la empresa quebrara, desde entonces vende bisutería en los tianguis de la ciudad y dice que es complicada su situación.
"Ahorita no hay trabajo para nadie, uno busca y dicen que no, por la edad. El gobierno no pone atención a la clase media y baja. Y las empresas no ponen atención en los que sí queremos trabajar, se dejan llevar por la edad. Me las he visto difíciles pero ahí la llevo, tranquila pero ahí la llevo".
Raúl Reyna también tiene 44 años de edad. Él busca un trabajo fijo desde hace dos años, pero al no tener éxito, durante este tiempo se ha dedicado a vender guantes y bisutería. También pide ayuda en el centro.
Un caso más es el de Alberto Monreal, está desempleado desde hace tres años y asegura que el tener 52 años de edad, ha sido su principal obstáculo.
"Salgo a tocar con una guitarra pero ya no sale nada tampoco, busco y busco empleo pero no me lo quieren dar por la edad, también soy albañil pero de eso tampoco hay porque ya las empresas prefieren traer gente de fuera", comentó.
Óscar Sánchez es un joven de 22 años y desde hace dos semanas está desempleado. Su último trabajo fijo fue en una gasolinera de la cual fue despedido por problemas internos, desde entonces se ha dedicado a repartir solicitudes de empleo con la esperanza de que pueda quedarse en alguno.
"Estoy pidiendo trabajo de chofer. La mayoría de mis amigos no tienen trabajo y eso hace que anden nada más en la calle", comentó.
José Galván tiene 17 años y está buscando trabajo desde hace seis meses. Considera que su principal obstáculo son sus gustos al vestir.
"Una de las razones es mi edad y otra mi apariencia, porque como me ven y creen que soy un vago, que no me interesa o que no soy de fiar. No saben mis necesidades y están prejuzgando", dijo con las manos dentro de las bolsas de la bermuda rota que vestía. m