Solo protegen a las especies domésticas

El libro sexto del documento insta a cuidar a los ejemplares que habitan con el ser humano de forma regular, pero no hace hincapié en los de tipo salvaje como tigres, leones, panteras, elefantes, ...
Son víctimas de abuso tanto físico como psicológico durante  entrenamientos, exhibiciones o en los propios shows.
Son víctimas de abuso tanto físico como psicológico durante entrenamientos, exhibiciones o en los propios shows. (Montserrat Peñaloza)

Toluca

El Código de la Biodiversidad del Estado de México solo protege a los animales domésticos sin hacer mención alguna de los usados en actividades circenses. Las restricciones únicamente están vigentes en algunos municipios, por acuerdos de los cabildos y a través de sus Bandos locales.

En el libro sexto de este Código, titulado "De la Protección y Bienestar Animal" se especifica que el objeto es el cuidado de las especies domésticas, entendiendo por ellas solo las que dependen del ser humano para subsistir y que habitan con éste de forma regular.

Ya como "domésticos" desglosa a los de compañía, los abandonados y callejeros; los deportivos, los guías, los usados en animalterapia; los de producción y abasto: los de monta, carga y tiro; aquellos utilizados en la experimentación biomédica; los usados en la vigilancia, defensa, custodia, seguridad, guardia o protección.

Además incluyen los de actividades cinegéticas; de búsqueda, rescate, auxilio o socorro; los de apoyo policiaco, de cetrería, mascotas y los que se comercializan, así como los domésticos utilizados para exhibición y espectáculos, pero no hace hincapié en los salvajes como tigres, leones, panteras, elefantes y osos que son considerados como el "atractivo" en circos.

El fin de la norma es protegerlos de la crueldad, martirio, molestia por parte del hombre, con la intención de garantizar su bienestar y preservación.

La ley reconoce su uso para trabajos, siempre y cuando éstos no rebasen sus características de especie y los dueños respeten su libertad para expresar su conducta natural, que no tengan sed o hambre, lesiones o enfermedades.

En general, la legislación se enfoca en mayor medida a perros y gatos. Por ejemplo, contempla un fondo para la protección de los animales que dependerá de la Secretaría de Medio Ambiente, con el fin de hacer estudios e investigaciones para mejorar sus condiciones, promoción de campañas de esterilización y control de heces fecales en la vía pública, así como el fomento de la cultura del cuidado y la protección a la fauna.

Prohíbe su uso en manifestaciones o protestas; como obsequio con fines de propaganda política y en rifas y sorteos; su venta a menores de 14 años, en la vía pública; para la celebración de peleas; hacerlos ingerir bebidas alcohólicas o drogas y su uso en ritos.

Puntualiza que no es posible llevar a cabo espectáculos con ejemplares domésticos en la calle sin previo permiso, pero no hace hincapié en las especies usadas en los circos. Deja exentos de sanciones a las charreadas, lidia de toros, novillos o becerros.

Señala que los propietarios de animales para la monta, carga y tiro, y para espectáculos, deben contar con autorización.