Sólo 15 municipios de NL tienen en orden sus archivos históricos

En 2012 se aprobó un marco jurídico federal, y en marzo de este año se presentó una iniciativa al respecto en el Congreso, ignorada desde entonces.
El acervo histórico estatal fue mudado en 2010 a lo que fueron las antiguas oficinas de Fundidora.
El acervo histórico estatal fue mudado en 2010 a lo que fueron las antiguas oficinas de Fundidora.

Monterrey

En 2012 se aprobó a nivel nacional la Ley Federal de Archivos, misma que en meses posteriores fue aprobada en diversos estados del país.

Pero en Nuevo León la legislación no ha prosperado, y en el Congreso del Estado no parece haber mayor interés a la iniciativa que presentaron 30 académicos e historiadores en marzo de 2013.

La Ley Federal de Archivos obliga a los municipios, entre otras cosas, a dotar de infraestructura suficiente a sus archivos para que puedan ser consultados de manera digital. Desde marzo, Nuevo León es uno de los pocos estados sin legislación estatal en este tema.

“El tema se está moviendo en el Congreso, tengo citas para hablar sobre el tema”, expuso Romeo Flores Caballero, director del Archivo General de Nuevo León (AGNL).

El Archivo Histórico de Nuevo León está sujeto a un proceso de digitalización donde “si acaso faltará 20 por ciento”, a decir de Flores Caballero.

Sin embargo la situación de los archivos en Nuevo León es precaria, pues son pocos los casos exitosos. Incluso, todavía está pendiente una parte del Archivo Civil de Nuevo León que está bajo la Macroplaza y sufre problemas de humedad y deterioro de instalaciones.

“De los 31 estados del país sólo cuatro no tienen ley estatal de archivo; Nuevo León está en un rezago muy importante que debe abatirse. Es importante reglamentar su consulta y que funcionen como deben ser”, expone César Morado Macías, coordinador del Archivo Histórico de Nuevo León.

La Ley de Archivos regularía además la situación de los archivos municipales, que se mejores los accesos y puedan estar disponibles para la consulta pública.

 Situación regional

Un caso común es encontrar una foja de documentos coloniales a un costado de los trapeadores para el aseo.

Esta situación bochornosa para los documentos antiguos de Nuevo León causa risa entre los especialistas por lo común del caso. Así se hizo mención en el primer Congreso sobre Archivos Históricos de Nuevo León, organizado por el AGNL y Tres Museos.

Si bien se habló en mayoría de casos de éxito en instituciones como la Arquidiócesis de Monterrey, el Congreso o universidades, la realidad es que en los municipios falta mucho por hacer.

Iniciado en 2005 Conarte ofrece asesoría, capacitación, limpieza, equipo de cómputo y clasificación para los archivos municipales que así lo soliciten. Desde entonces se ha trabajado con 15 municipios, de los 51 que abarcan el estado.

“A veces nos los encontramos con grapas, amarrados con mecates, arrinconados a un lado de los trapeadores o equipo de limpieza”, expuso Ana Cristina Mancillas, coordinadora de Patrimonio Cultural de Conarte.

El estado de conservación de los archivos de Mina, Santiago, Lampazos, Linares, China, Los Ramones, Montemorelos, General Terán, El Carmen, García, Rayones, Hualahuises, Hidalgo, Bustamante y Allende es aceptable, y actualmente se trabaja en Marín y Sabinas Hidalgo.

Para César Morado, la preocupación principal se encuentra en el acervo de los municipios del sur de Nuevo León.

“Los archivos municipales siempre están pidiendo apoyo y asesorías desgraciadamente muchas veces no se puede por cuestión de presupuesto. Sobre todo en el sur es donde vemos más peligro para la documentación”.

“No tenemos una cultura archivística, en algunos casos estamos muy atrás en el programa de digitalización”, menciona Flores Caballero.