Solo 103 autos están en óptimo estado

En el último año 39 autos oficiales fueron robados, el municipio contempla desincorporar más de 400 que se consideran inservibles.
Los vehículos suelen ser mal utilizados por los responsables de estos.
Los vehículos suelen ser mal utilizados por los responsables de estos. (Víctor Hugo Ornelas)

Guadalajara

Uno de los primeros problemas que tendrá que resolver la Administración de Enrique Alfaro será el de los vehículos oficiales, ya que alrededor del 65 por ciento de los autos se encuentran en condiciones de regulares a pésimas, más de 400 están en proceso de desincorporación y hay 36 coches que no se localizan al haber sido robados durante el último año.

Aunque son parte del patrimonio municipal y su uso se encuentra reglamentado, los vehículos oficiales del Ayuntamiento de Guadalajara son sometidos a un uso indebido por parte de los funcionarios, quienes utilizan esta herramienta de trabajo para pasear con la familia, ir de compras y salir con los amigos.

Tal como ocurre con los trabajadores, los automóviles que conforman el parque vehicular del gobierno tapatío tienen un horario laboral, así se establece en el Reglamento de Austeridad para el Municipio de Guadalajara, normativa que dicta que “el uso de vehículos oficiales será exclusivamente para tareas inherentes al servicio público al que están asignados”.

Contrario a ello, es común ver en las calles de la ciudad que los automóviles con logotipos del ayuntamiento tapatío son empleados para actividades ajenas a las del servicio público, en horario que no corresponde al laboral, y fuera del territorio municipal de Guadalajara, que es el área de trabajo de los funcionarios de este ayuntamiento.

Incluso en ocasiones el mal uso va más allá del aprovechamiento personal del automotor, y se puede observar a los funcionarios infringiendo normas viales a bordo de coches con la imagen institucional del gobierno tapatío. Tal es el caso de la camioneta tipo pick up en color blanca con placas de circulación JP92294, asignada a Esteban Anguiano Saucedo, que el domingo 20 de septiembre pasado circulaba por la calle Agua Amarilla, casi en su cruce con Prolongación 8 de Julio, Tlaquepaque, con cuatro personas en la parte trasera, consumiendo bebidas alcohólicas.

Armando Molina, titular de la Dirección de Patrimonio tapatío, señaló que en las reuniones de la comisión de patrimonio suelen someter a consideración de sus integrantes casos de abuso, y en su defecto determinar conforme a reglamento la sanción correspondiente, y explicó que los autos operativos suelen estar bajo el cuidado del funcionario las 24 horas, bajo el entendido de que deben estar disponibles ante cualquier tipo de contingencia; sin embargo, los automóviles con asignación para cubrir funciones administrativas deben de ser resguardados y emplearse solamente durante la hora y los días laborales del gobierno municipal.

Según información publicada en el portal de internet del gobierno de Guadalajara, administrar y controlar los vehículos que se asignen a las dependencias municipales y establecer la reglamentación para el buen uso y conservación de los mismos, es una labor que de acuerdo al Reglamento de Patrimonio Municipal de Guadalajara, recae en la Secretaría de Administración, mientras que preservar el vehículo, utilizándolo sólo para los fines oficiales estipulados y dentro de los horarios de trabajo que le sean señalados, es tarea que compete al servidor, al que se le asigna el automotor, aunque cabe señalar que existen casos en los que un mismo funcionario tiene asignados desde 2, hasta 72 vehículos aunque no usen.

Además del uso inadecuado de los autos oficiales, el ayuntamiento enfrenta otro problema, que en este caso será heredado al nuevo gobierno: más de 1,700 automóviles de los 2,544 que conforman el parque vehicular, están en condiciones de “regular” a “pésimo”, algunos con problemas mecánicos, otros carecen de alguna autoparte, están chocados, con vidrios estrellados o la tapicería dañada, y solo “103” son catalogados en óptimas condiciones.

“Ahorita estamos en proceso de desincorporar 453 unidades del patrimonio municipal porque su reparación sale más cara que el valor comercial que pudieran tener”, señaló Armando Molina, quien consideró que la cantidad de autos con los que cuenta el municipio son suficientes para solventar las labores propias de la Administración, aunque dijo que hay más autos asignados a tareas administrativas de lo que se requiere, y esto afecta las labores operativas.

Por otra parte, el gobierno tapatío no ha estado exento de ser víctima de la inseguridad del municipio, pues en un año ha sufrido el robo de 39 coches oficiales, de los cuales se lograron recuperar 3, y 36 permanecen en dicho trámite ya sea que se localicen o se aplique el seguro por robo, si es que cuentan con éste, pues existen más de 900 vehículos que no fueron asegurados.