Sobrevive a pesar de que los humanos “le damos en la torre”

Junto con un equipo de especialistas de la Facultad de Ciencias Biológicas, junto con el apoyo de la Agencia para la Planeación del Desarrollo Urbano de Nuevo León, se desarrolló el Programa ...
La foresta es abundante.
La foresta es abundante. (Jorge López)

Monterrey

Para el biólogo Glafiro Alanís Flores, no hay duda que el río Santa Catarina está vivo, y que nos tiene mucha paciencia.

Junto con un equipo de especialistas de la Facultad de Ciencias Biológicas, junto con el apoyo de la Agencia para la Planeación del Desarrollo Urbano de Nuevo León, se desarrolló el Programa de Manejo Área Natural Protegida. Parque Lineal río Santa Catarina.

En este documento, elaborado a partir del 2006 y presentado dos años después, se hace un extenso análisis sobre la situación del río, sus ecosistemas, el diagnóstico y problemática así como se plantea distintos aspectos para conservarlo y aprovecharlo sustentablemente.

“Es un documento muy completo, donde se presenta la flora y fauna del río”, expone Alanís Flores, quien junto a los especialistas Manuel Torres Morales, Alejandro Ledezma Menxueiro y Lourdes Barajas Martínez, desarrollaron el documento.

Esta investigación fue un precedente a la declaratoria como Área Natural Protegida “Parque Lineal”, en categoría de Parque Urbano, publicada en el Periódico Oficial del Estado en julio de 2009.

Pero el documento no contaba con el paso del huracán Alex, cuyas lluvias provocaron el desbordamiento del río un año después.

Según el biólogo, muchas de las especies de árboles sobrevivieron al paso de la corriente. Aún así, sería bueno realizar un nuevo estudio para comparar qué persiste y qué se perdió.

“Lo interesante sería ahora tras el paso de un huracán, determinar qué sobrevivió de lo que nosotros registramos ¿está igual la fauna, llegaron nuevas especies? Personalmente creo que no fue mayor daño, si tú ves pasando Guadalupe el río está muy vivo”.

El documento en cuestión atiende las cuestiones culturales, sociales, empresariales e históricas de la relación entre los regiomontanos y el río.

“Ahí en el río hay vida, es evidente. El río tiene la virtud de aguantarnos mucho a los seres humano, a pesar de que le damos en la torre con la basura y todo ellos siguen ahí. Tenemos que revalorarlo”, expuso.