Sinfonía de avisos en la Nuevo Progreso

La novillada de triunfadores se fue en blanco este domingo.
Ninguno de los actuantes pudo acreditarse el trofeo Manuel Capetillo.
Ninguno de los actuantes pudo acreditarse el trofeo Manuel Capetillo. (Tomada de Twitter @hecpizano )

Guadalajara

Como una final sin campeón puede calificarse lo que sucedió este domingo en el ruedo de la plaza Nuevo Progreso, luego que, en el festejo de triunfadores, ninguno de los actuantes pudo acreditarse el trofeo Manuel Capetillo que estaba en disputa. Por el contrario, el palco de la autoridad se despachó con siete avisos, en lo que parecía ya un concierto.

Con diferentes méritos llegaron a la tarde definitiva Gerardo Rivera, José María Hermosillo y el tapatío Román Martínez. Todo presagiaba un agarrón entre los tres novilleros, el público realizó una gran entrada, pero…

Pero, el encierro de Espíritu Santo, careció de bravura, de espíritu de pelea, escaso de trapío, fue un desfile de animales distraídos, sosos y sin calidad. Sin embargo, el gran fracaso de la tarde tuvo mucho más que ver con los novilleros, quienes en sintonía con lo que fue la temporada, estuvieron fatal con la espada. Cual simples principiantes, erraron a diestra y siniestra en ejecuciones de la suerte suprema que daban pena ajena. Mención especial merece Gerardo Rivera, quien, a las puertas de la alternativa, escuchó cuatro avisos, que se suman a los dos de una tarde anterior. Seis avisos en tres novillos consecutivos, menudo mérito. Por cierto, Rivera tuvo el trasteo de mayor mérito con el cuarto de la tarde, un bicho con peligro, al cual sometió en su muleta y cuajó tandas importantes, antes, claro, de echarlo a perder con la toledana.

A su vez, José María Hermosillo mostró buenas maneras, y merced a su empeño consiguió los mejores muletazos de la tarde en el quinto, al que tampoco pudo finiquitar de manera adecuada, pero fue llamado con fuerza a salir al tercio.

El tapatío Román Martínez es un cúmulo de carisma, valor, espontaneidad y también de limitaciones técnicas propias de su propio rodaje. Conecta rápido con el tendido, pero todavía no es capaz de estructurar una faena de cabo a rabo.

GPE