Autismo y Asperger: visiones alteradas de la realidad

Héctor Cepeda, psicólogo, contó la historia de Luis Fernando, su nieto, que padece síndrome de Asperger y cómo abandonó su vida laboral para dedicarse completamente a su cuidado.
"El autismo no es una enfermedad, por lo tanto no tiene cura".
"El autismo no es una enfermedad, por lo tanto no tiene cura". (Reuters)

Torreón, Coahuila

El Psicólogo Héctor Cepeda, fundador y primer Rector del Instituto de Ciencia y Tecnología de La Laguna, hoy ULSA, dijo que "el autismo no es una enfermedad, por lo tanto no tiene cura".

"Como su abuelo no estoy en ninguna asociación médica o de otra índole y soy consciente de que los niños Asperger crecen con aficiones infantiles".

En víspera del Día Mundial del Autismo, el psicólogo habló sobre el bullying y la discriminación que sufren los niños autistas y Asperger en la sociedad y la necesidad que hay de atender este síndrome desde el punto de vista neuronal y no solo del psicoanálisis o el aislamiento de los pacientes en todos los sentidos: social, educativo y familiar.

La Asamblea General de las Naciones Unidas, declaró por unanimidad el 2 de abril como Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, para poner de relieve la necesidad de mejorar la calidad de vida de los niños y adultos autistas para que puedan tener una vida plena y digna.

"Estamos lejos de ser una sociedad incluyente y sí, en cambio, somos parte de una cultura excluyente, que discrimina a las personas que son diferentes en lugar de planificar políticas de inclusión social".

"Se darían una serie de alternativas a las personas que tienen este Síndrome, que apenas comenzó a estudiarse de forma seria durante la Segunda Guerra Mundial y al terminar el conflicto bélico en dos vertientes, los síndromes del Autismo y de Asperger".

Dejó su trabajo para dedicarse de lleno a su nieto Luis Fernando, que tiene síndrome de Asperger, contó su historia.

"Me siento sumamente exitoso, mi nieto tiene la expectativa de dominar 5 idiomas y 3 instrumentos musicales, ahora estudia inglés, va a la prepa abierta, toca el piano y la guitarra y estamos leyendo La Iliada".

"Tiene una capacidad de análisis político y filosófico impresionante, pero hay que traducirlo, cuando era niño íbamos a la Alameda y en lugar de llamarle la atención los colores de los jueguitos o subirse al carrousel, se interesaba por el funcionamiento de los juegos, el mecanismo, era un niño como otros hasta los 3 años en que se quedó mudo y corajudo".

Agregó que el niño no se adaptó a su entorno, "fue a dar a distintas instituciones educativas y de atención médica, pero ahí solo lo cuidaban de 9:00 a 12:00 horas, el resto del tiempo se encargaba de él la televisión para entretenerlo".

"Entonces tuvimos que tomar una decisión muy fuerte, darle tiempo para su maduración neuronal porque si se interrumpiese el proceso, se podrían perder sin posibilidad de recuperar".

"Más tarde dejé de trabajar para asistir a mi nieto, dedicarme a él porque tenía imposibilidades como ir a la tienda y esperar el cambio, él pedía las cosas, las recibía y se retiraba".

"Ahora que platicamos sobre ello, estoy convencido de que ha sido una fortuna que me ha dado la vida a través de Luis Fernando, ha sido una gran experiencia que me ha hecho crecer como su abuelo".

Añadió que los niños Asperger son tan diferentes como obsesivos compulsivos, tienen rasgos de carácter y de personalidad muy especiales que contrastaron en un niño que hasta los 3 años tenía un lenguaje impecable, un talento superior, hasta que apareció un abanico muy grande de variantes Asperger.

"No hubo escuela donde pudiera estar Luis Fernando y en algunas era el único menor, estaba rodeado de adultos con discapacidad profunda, entonces se tomaron decisiones fuertes pero que con el tiempo rindieron frutos positivos".

"Estamos lejos de ser una sociedad incluyente y sí, en cambio, somos parte de una cultura excluyente, que discrimina a las personas que son diferentes en lugar de planificar políticas de inclusión social".

"Como su abuelo no estoy en ninguna asociación médica o de otra índole y soy consciente de que los niños Asperger crecen con aficiones infantiles".

"Mi nieto se sabe todas las películas infantiles, desde el Hombre Araña hasta todo Harry Potter, pasando por Disney y los Hobbit, conoce cada personaje, tiene un conocimiento fuera de lugar, pero de nada le sirve".

"Tenemos que adaptarnos a sus intereses y comprender sus analogías y otras formas de ver la realidad, viven diciendo lo que piensan, no piensan lo que dicen y sus procesos cognitivos no tienen que ver con nuestra idea de la realidad y la sociabilidad".

En la actualidad, Héctor Cepeda tiene demandada a una institución educativa especializada en un área de ciencias básicas, por discriminación a su nieto.

"Gané la demanda porque no se presentaron y estoy dispuesto a ir a la matriz en el extranjero, para hacerles ver que la labor supuestamente incluyente, no es tal".