Recuperarán operabilidad administrativa de Simas

El gerente Xavier Herrera enfrenta retos como la perforación de 5 pozos y su conexión a la red general de agua, además eficientar la planta tratadora para que el agua no se use con fines industriales.
Poner orden al personal fue el primer paso.
Poner orden al personal fue el primer paso. (Manuel Guadarrama)

Torreón, Coahuila

Xavier Herrera, gerente del Sistema Municipal de Agua y Saneamiento (SIMAS) Torreón, aseveró que la administración que encabeza le permitirá al organismo recuperar su operabilidad y para ello han tomado decisiones difíciles como despedir trabajadores que han lucrado con el servicio que prestan.

“Desde mi llegada me encontré un desorden, principalmente con el personal. Simplemente en la sucursal matriz que se ubica en el bulevar Independencia había un patio lleno de trabajadores en general (sindicalizados y de confianza) comiendo gorditas, fumando o tomándose un refresco”, dijo.

Por lo que al tomar las riendas del organismo, le planteó a los empleados sindicalizados lo que podía pasar en caso de que entrara en una mayor crisis la paramunicipal, la privatización y eso los hizo reaccionar.

“Les dije que me ayudaran porque puedo estar un año, un mes o máximo cuatro años y me voy, sin embargo a final de cuentas ellos tienen más. Estamos entrando en una dinámica de cooperación”, indicó.

En cuanto a los empresarios y comerciantes que mantenían deudas elevadas y tenían instalaciones adulteradas, afirmó que los operativos que emprendieron permitieron regularizar a algunos.

"Al inicio de la administración detectamos que algunos restaurantes registraban consumos de 600 pesos y por lógica eso no podía ser. Fuimos a los sitios, quitamos el medidor y les dejamos un citatorio para que el propietario acudiera y en su presencia abriéramos. Encontramos muchos aparatos alterados", expuso.

Resaltó que uno de los retos que tienen es concretar la perforación de cinco pozos y conectarlos a la red general de agua, así como eficientar la planta tratadora de agua y de esa forma evitar que se use el líquido potable con fines industriales.

"Creo con voluntad y trabajo podemos sacar el sistema adelante, no niego que está pasando por una situación difícil".

"Tuvimos recientemente una reunión con el Consejo en la que acordamos entrarle de lleno al tema de la planta. Esa fábrica fue firmada en la administración de Zermeño y la auditoría nos arroja que nació financiera y técnicamente muerta”, dijo.

Viene la temporada de calor y se incrementa la demanda, además una de las promesas de campaña de Miguel Ángel Riquelme fue crear una red de agua eficiente para la ciudad, ¿qué nos puede decir de esto?

Creo con voluntad y trabajo podemos sacar el sistema adelante, no niego que está pasando por una situación difícil. Pero en este momento estamos tomando las medidas necesarias para poder entregar buenas cuentas y sobre todo en las cuestiones técnicas.

Hemos hablado mucho de rezago financiero y pasivos, pero se ha omitido el pasivo técnico que es para la ciudadanía una de las cosas más importantes. Para darnos una idea, teníamos 95 colectores y líneas caídas.

No hubo el mantenimiento adecuado y hoy tenemos 65 levantados, tenemos un récord y recientemente reemplazamos el que se ubica en el bulevar Independencia y calle Cobián. Lo hicimos con personal del sistema y no contratamos a nadie externo, además de que logramos concluirlo en dos días.

Cuando te nombran responsable del sistema durante la administración de Eduardo Olmos, ¿qué cosa viste?
Era contralor el año pasado y en su momento, hice las observaciones correspondiente a quien entonces era el gerente, quise poner orden y no se me dió apoyo por parte del titular.

Fue hasta el mes de octubre cuando el Consejo me da los poderes y me quedé como encargado para hacer los cambios necesarios legalmente, pero no operativos.

Trascendió que cuando llegó a la gerencia pidió que se respetaran los horarios y se cancelaran las horas extras, además de que hizo un arqueo de las herramientas e incluso detectó que había trabajadores que tenían negocios instalados con ese material, ¿cómo fue esto, se pierde popularidad?
Mi argumento hacia los trabajadores, principalmente los sindicalizados, es que la paramunicipal pasa por una situación económica y técnica difícil.

Les planteo que lo que puede pasar en cierto momento es que el sistema se privatice y lo que viene con ello es que los liquiden, lo cual solamente les va durar un año dependiendo del uso que le den los empleados.

¿Y cuando descubres todo ese monstruo que involucra el funcionamiento de sistema no pensaste que te ganaste la rifa del tigre?
En ese momento no lo creí y todavía no lo hago. En estos momentos no hay salida de los planteles sin un pase de salida que nos diga a donde van, con quién van y la hora en que regresan.

Ya hay el material necesario con una bitácora en la que les entrego cierta herramienta y me tienen que decir el lugar donde lo usaron, en el caso de que se descomponga tienen que regresarla aún así para darles una nueva.

Y con esa dinámica en 3 meses hemos logrado mucho porque llevamos cinco sindicalizados dados de baja y eso es algo que nunca se había visto. Nos dijeron que nunca ibamos a poder tocar a nadie, pero con las pruebas necesarias no tenía razón para no hacerlo.

Se tomó una decisión dura de un empleado que estaba por jubilarse y tenía 25 años en servicio del sistema, ¿por qué se le despidió?
Personalmente agarré a la cuadrilla haciendo una toma clandestina en un domicilio.

Para normar ese criterio, ¿cuánto le cuestan al sistema esas acciones?
No sabría el consumo del hogar, pero si le ponemos alrededor de 200 pesos mensuales. Pero dejando eso, la pérdida de eficiencia y líquido porque a un empleado le dan una cantidad por única ocasión no es comparable porque se la puede dejar la instalación para toda la vida, ya que para detectar eso es muy complicado porque van enterradas.

Muchas situaciones que fueron tocadas con los miembros del Consejo del año pasado, entre ellas una auditoría que se le práctica al SIMAS y el anterior gerente la guardó y no la volvió a mostrar nunca. El anterior titular ganaba más que el alcalde y prácticamente gobernaba una ciudad, ¿cómo hacerle para que ese puesto sea eficiente y no pase lo mismo?

Lo estamos haciendo. Mi sueldo fue rebajado al igual que todas las demás gerencias, además que entramos en un momento complicado porque desde que se fundó el sistema había prestaciones excesivas.

Había 90 días de aguinaldo, el 50% de la prima vacacional, un mes de vacaciones y luego disfrutaban una semana para cobrar el resto por efectivo, además de una caja de ahorro donde nos quitaban el 13% del sueldo y nos lo regresaba al doble cada tres meses.

Tenemos a gente de confianza que tiene entre 10 y 25 años, empecé a hablar con ellos y les dije que es una vergüenza que salgamos a decirle a la ciudadanía las prestaciones que tenemos.

En estos momento redujimos a 45 días el aguinaldo, 25 por ciento la prima y las vacaciones que marca la ley federal.

Estos cambios no trajeron como resultado la buena voluntad del sindicado, ¿se notó un cambio en la productividad, hay una evaluación?
He tenido todo el apoyo del Alcalde y del Consejo porque les he demostrado que se puede hacer un cambio.

Respecto a la persona que perdió su trabajo no se trata de ser duro sino que no se pueden pasar por alto esas acciones, pues cuando sucedió todo el sindicato estuvo a la expectativa y no podía suceder lo mismo que antes.

Ahora dejan de hacer eso y me lleva a formar una patrulla. Son alrededor de dos carritos chicos que andan en toda la ciudad supervisándonos y en todos los lugares van a llegar y pedir la orden para saber lo que están haciendo.