Fraccionamiento Cuba dura días sin agua

Los vecinos de esta colonia de Gómez Palacio, indicaron que Sideapa acude cuando lo reportan, pero el problema persiste desde que se ocuparon las primeras casas, algunos han preferido mudarse.
Los días que si cuentan con agua aprovechan para llenar cubetas.
Los días que si cuentan con agua aprovechan para llenar cubetas. (Alberto Robledo)

Gómez Palacio, Durango

Vecinos del fraccionamiento Cuba han tenido problemas con el agua desde que fueron ocupadas las primeras casas, es un conflicto que se ha vuelto costumbre, la ausencia del líquido ya es normal, pero también orilló a algunos a desalojar sus hogares.

“Sale en ratos nada más, regularmente en la noche es cuando nos sale a eso de las 10. Algunos tuvimos que hacer el agujero hasta abajo (de la llave de paso) para sacarla de ahí, así la tengo yo, pero ni así me sale”, manifestó Luz María Soto.

Entre los vecinos se ayudan. Hay ocasiones en las que en algunas casas sí sale pero en otras no. Cuando se encuentran en esta situación los demás aprovechan para llenar sus cubetas para solventar el día, para llenar el tinaco que es con lo que se abastecen.

“De hecho siempre vienen los de el Sideapa (el Sistema Descentralizado de Agua Potable y Alcantarillado) y ya con el hecho de que salga un hilito de agua, ellos dan por sentado de que sí tenemos. Nos cansamos de explicarles que necesitamos la presión, sí van y le mueven al pozo pero después seguimos con la misma”, explicó Karina Rivas.

Ella misma recordó que la situación la han vivido desde que llegaron al fraccionamiento, algo así como 16 años y señaló que debido a esto muchos de los habitantes tuvieron que irse, pues parecía ser un problema de nunca acabar.

“También nos da coraje porque nosotros dejamos nuestras llaves abiertas esperando el agua y ya con tanto se nos olvida y nos vamos a dormir ¿y qué pasa?, pues que toda la noche se tira el agua. Esto no tiene caso, así es más el desperdicio que hacemos, porque nos tienen así”, agregó.

La solución de algunos ha sido dejar de pagar el recibo de agua (porque sigue llegando pese a que no son abastecidos), pero los vecinos resuelven que esto puede llegar a ser contraproducente, “pues así menos nos va a llegar agua”.

Por su parte, Getsemaní López, contó tiene seis años habitando en el fraccionamiento y desde que llegó ha sido lo mismo: en ocasiones tiene que lavar los platos directamente de la llave de paso, la única llave de la que a veces sale agua, “pero hay veces en los que pasan tres días y no sale nada”, destacó.