Sequía, es de alto riesgo para Los Altos de Jalisco

La región alteña y Aguascalientes son los sitios con mayor presión hídrica de la cuenca del río Santiago, por lo que exigen respetar sus derechos.

Guadalajara

La sequía es cíclica, pero en tiempos de cambio climático, la estadística señala que las regiones de por sí secas, vivirán el fenómeno de forma más extrema. Es el caso de Los Altos de Jalisco y del estado de Aguascalientes, donde la alta productividad pecuaria y la agricultura empresarial –respectivamente- están en riesgo porque llueve menos y la demanda del recurso se incrementa.

Por ello, la Comisión Nacional del Agua (CNA) ha puesto a consulta en el seno del Consejo de Cuenca del río Santiago un informe denominado “Programa de medidas preventivas y de mitigación de la sequía”. Un estudio similar está en la misma etapa en el consejo de la cuenca vecina, del río Lerma. En ambas demarcaciones se concentra arriba de 30 por ciento del producto interno bruto agropecuario del país, lo que hace delicado cualquier planteamiento porque entraña riesgos económicos, pero además, podría amenazar los derechos de los particulares, lo que ha generado polémica al interior del grupo de consulta, que ya se reunió a discutirlo en Guanajuato el pasado 8 de noviembre.

Los productores ven restricciones para garantizar proyectos privatizadores del agua, como es la presa El Zapotillo y el acueducto El Zapotillo-León, a pretexto de la escasez, que sin duda es una realidad ampliamente documentada (MILENIO JALISCO, 31 de mayo de 2013).

El texto analiza y propone políticas para el Santiago, cuenca de más de 70 mil kilómetros cuadrados que abarca territorio de los estados de Jalisco, Guanajuato, Aguascalientes, Zacatecas, Durango y Nayarit; y podría someterse a votación hoy a mediodía, cuando sesionen los representantes de usuarios y gubernamentales en la ciudad de Tepic, Nayarit.

La cuenca en global enfrentará al año 2030 una sobredemanda de agua superior a 700 millones de metros cúbicos, de los cuales, más de la mitad corresponden a los valles de Aguascalientes y 180.5 millones corresponden a Los Altos de Jalisco y la zona nororiente de la ciudad de Guadalajara, ambos dentro de la subcuenca del río Verde. En esa área, que produce arriba de 90 por ciento del PIB de la cuenca, se deben tomar, según la CNA, de forma permanente, las medidas siguientes:

Importar agua de otras cuencas y/o acuíferos “de manera sustentable”; ampliar los programas de reutilización de agua; “mantener en condiciones óptimas de operación la infraestructura actual y la nueva”; ampliar las metas en la implementación de programas de mejora de eficiencia en el uso público urbano y en riego; ampliar las metas de programas de uso eficiente del agua a nivel domiciliario, comercial e industrial; promover la transferencia de agua.

Vienen luego las medidas más polémicas: “incrementar la tarifa de agua para reducir el consumo; cancelar derechos de agua, donde la productividad del recurso sea muy baja o las actividades donde se use sean las menos prioritarias”, y fomentar el mercado de derechos de agua.

“Con el fin de que las situaciones de escasez se puedan resolver mientras todavía haya líquido y, al menos, garantizar el abastecimiento para consumo humano durante la contingencia”, son acciones preventivas e independientes de una declaratoria de sequía, en la cual, según la intensidad, antes de un colapso se puede llegar a un escenario en que  la autoridad puede obligar a los usuarios a “cumplir estrictamente con el programa de racionamiento. Todo ahorro de agua es crucial, por lo que no debe haber desviaciones ni desperdicios. Los dispositivos de medición, control y uso deben funcionar en estado óptimo. Los usos no residenciales se reducen al mínimo o se suspenden. La recirculación, tratamiento y reutilización de agua son importantes como opciones para elevar la disponibilidad”.

Sanciones severas para el que no cumpla. Pero la sensación de muchos usuarios de que el mercado de los concesionarios queda a salvo y hace negocio con la escasez.

Claves

5 etapas de la sequía

1. Incipiente.

Comienza la sequía; la reducción en la oferta de agua es de 5 a 10% respecto a la demanda.

2. Moderada.

La disponibilidad de agua es del 10 al 20% inferior respecto a la demanda. Algunas medidas son voluntarias, pero otras ya son obligatorias.

3. Severa.

El déficit de agua es de 20 a 35% en relación con la demanda. Las medidas de reducción y restricción en el uso del agua son obligatorias.

4. Crítica.

El déficit de agua está entre el 35 y 50% respecto a la demanda. Las reducciones, restricciones y observancia de los Programas de contingencia son rigurosamente observadas y sancionadas.

5. Catastrófica.

El déficit de agua es superior al 50% de la demanda. Son las condiciones más drásticas, de sobrevivencia.