El significado de los días Santos según el catolicismo

El jueves se lleva a cabo la Última Cena y el lavatorio de pies, el viernes es el día que crucificaron a Cristo, el sábado es de reflexión y silencio. El domingo es cuando Jesús resucita.
En la misa vespertina del jueves antes del ofertorio, el sacerdote celebrante toma una toalla y una bandeja con agua y lava los pies de doce varones, recordando el mismo gesto de Jesús con sus apóstoles en la Última Cena.
En la misa vespertina del jueves antes del ofertorio, el sacerdote celebrante toma una toalla y una bandeja con agua y lava los pies de doce varones, recordando el mismo gesto de Jesús con sus apóstoles en la Última Cena. (Facebook Diócesis de Torreón)

Torreón, Coahuila

Según la tradición católica el jueves Santo es el día en que Cristo instituyó el sacramento de la Eucaristía, también conocido como la Última Cena, además se conmemora el lavatorio de los pies, la institución de la Eucaristía y del Sacerdocio, así como la oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní.

El Vía Crucis es una manera de recordar la pasión de Jesús y de revivir con él y acompañarlo en los sufrimientos que tuvo en el camino al Calvario.

En la mañana de este día, en todas las catedrales de cada diócesis, el obispo reúne a los sacerdotes en torno al altar y en una misa solemne, se consagran los Santos Óleos que se usan en los Sacramentos del Bautismo, Confirmación, Orden Sacerdotal y Unción de los Enfermos.

En la misa vespertina, antes del ofertorio, el sacerdote celebrante toma una toalla y una bandeja con agua y lava los pies de doce varones, recordando el mismo gesto de Jesús con sus apóstoles en la Última Cena.

El mismo jueves Santo se acostumbra a visitar las siete iglesias, después de la misa vespertina, se lleva a cabo una breve oración en la que se dan gracias al señor por todo su amor al quedarse con nosotros. Esto se hace en siete templos diferentes y simboliza el ir y venir de Jesús en la noche de la traición.

El viernes Santo es el día en que crucificaron a Cristo en el Calvario, es este día recordamos cuando Jesús muere en la cruz para salvarnos del pecado y darnos la vida eterna. El sacerdote lee la pasión de Cristo en la liturgia de la Adoración a la cruz, ese día no se celebra la santa misa.

En las iglesias, las imágenes se cubren con una tela morada al igual que el crucifijo y el sagrario está abierto en señal de que Jesús no está. El color morado en la liturgia de la Iglesia significa luto. Se viste de negro la imagen de la virgen en señal de luto por la muerte de su hijo.

El Vía Crucis es una manera de recordar la pasión de Jesús y de revivir con él y acompañarlo en los sufrimientos que tuvo en el camino al Calvario. Se divide en catorce estaciones que narran, paso a paso, la Pasión de Cristo desde que es condenado a muerte hasta que es colocado en el sepulcro.

El domingo de resurrección o de Pascua es la fiesta más importante para todos los católicos, significa que Cristo triunfó sobre la muerte y con esto nos abrió las puertas del cielo.

El Vía Crucis se reza caminando en procesión, como simbolismo del camino que tuvo que recorrer Jesús hasta el Monte Calvario. Hasta adelante, alguno de los participantes lleva una cruz grande y es el que preside la procesión. Se hacen paradas a lo largo del camino para reflexionar en cada una de las estaciones, mediante alguna lectura específica.

Mientras que el sábado Santo es un día de oración junto a la tumba esperando la resurrección. Es día de reflexión y silencio. Es la preparación para la celebración de la Vigilia Pascual.

Por la noche se lleva a cabo la celebración de la Vigilia Pascual. Dicha celebración tiene tres partes importantes que terminan con la Liturgia Eucarística: Celebración del fuego nuevo, Liturgia de la Palabra y Liturgia Bautismal.

El domingo de resurrección o de Pascua es la fiesta más importante para todos los católicos, significa que Cristo triunfó sobre la muerte y con esto nos abrió las puertas del cielo. En la Misa dominical se recuerda de una manera especial esta gran alegría. Se enciende el Cirio Pascual que representa la luz de Cristo resucitado y que permanecerá prendido hasta el día de la Ascensión, cuando Jesús sube al Cielo.