La Pascua de Cristo

Celebrada en la liturgia de la Iglesia y en las tradiciones de la religiosidad popular, reflexiona Víctor Miguel Olague Montejano del Seminario de Torreón.

Torreón, Coahuila

La Iglesia ofrece en Semana Santa ceremonias litúrgicas y tradiciones de religiosidad popular para que como creyentes las vivamos con una actitud de oración y contemplación de la pasión, muerte y resurrección de Jesús.

Iniciamos el Domingo de Ramos con la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, para llevar a cabo el Misterio Pascual. El signo de la procesión y los ramos, reflejan la alegría de quienes reconocemos el reinado de Dios en la vida.

A partir del día siguiente es tradición el "rosario de aurora", para disponer el corazón a vivir el triduo pascual.

Víctor Miguel Olague Montejano es originario de Matamoros, Coahuila y alumno del primer año de Teología en el Seminario Diocesano de Torreón.

El jueves hay dos celebraciones litúrgicas: la Misa crismal donde se bendicen los óleos y se consagra el crisma, a su vez, los ministros ordenados renuevan las promesas sacerdotales; y como segundo momento, la celebración de la cena del Señor, donde hacemos memoria de la institución de la Eucaristía realizando el gesto del lavatorio de pies, expresando la entrega y el servicio de Jesús.

Al finalizar estos dos momentos de celebración se sugiere permanecer en oración ante la presencia de Jesús Sacramentado, así como también, la bendición del pan en un acto de compartir como signo de fraternidad.

El viernes conmemoramos la muerte de Cristo. Un gesto es la adoración de la cruz, signo de salvación, amor y solidaridad de Dios con la humanidad.

Este día es tradición el Vía Crucis que nos ayuda a meditar la pasión y muerte de Jesús, así como las siete palabras de Jesús, la marcha del silencio y el rosario de pésame.

La noche del sábado celebramos la Vigilia Pascual, "madre de todas la vigilias". Es una celebración especial, acompañada de signos expresivos del hecho de la resurrección.

Uno de ellos es la luz, que a través del cirio pascual representa a Cristo luz del mundo; otro es el pregón pascual, himno que expresa el gozo de la resurrección.

También es importante la proclamación de nueve lecturas de la Sagrada Escritura, que nos recuerdan la Historia de la Salvación; así como también se integra en la celebración el agua, con la cual, los cristianos renovamos nuestra experiencia bautismal.

Esta noche, en algunos lugares, se cierra con la quema del judas, muñeco hecho de papel que representa el mal; quemarlo significa la victoria de Jesús sobre la muerte.