Semadet emite permiso e impone fianza a la línea 3 del Tren Ligero

En busca de garantizar un impacto ambiental positivo, los constructores deberán depositar hasta 12 millones de pesos para poder construir la mayor obra del sexenio en Guadalajara.
Magdalena Ruiz Mejía, destacó lo inédito de generar una fianza de garantía para que se cumplan las condiciones impuestas
Magdalena Ruiz Mejía, destacó lo inédito de generar una fianza de garantía para que se cumplan las condiciones impuestas (Alejandro Acosta)

Guadalajara

Con un depósito de fianza por hasta 12 millones de pesos, mitigación de gases de efecto invernadero en más de 20 por ciento y la restauración completa de un viejo banco de materiales y su constitución como parque, se resuelve el impacto ambiental que tendrá la construcción y operación de la línea 3 del Tren Ligero, según el dictamen que emitió la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Territorial de Jalisco.

La titular del ramo, Magdalena Ruiz Mejía, destacó lo inédito de generar una fianza de garantía para que se cumplan las condiciones impuestas, que van sobre tres grandes ejes: arbolado urbano, geohidrología y emisiones a la atmósfera.

Indicó que la fianza todavía no está bien calculada y que será tarea del sistema Tren Eléctrico Urbano (Siteur) que validará a su vez la Semadet.

El dinero se depositará en la Secretaría de Finanzas y deberá estar disponible para corregir fallas e incumplimientos por parte de la autoridad ambiental. La vigilancia se garantiza a través de “Contralorías Socio ambientales” que se establecerán en diversos puntos del largo trazo de la línea 3, y que serán constituidos fundamentalmente por los vecinos, con respaldo del Siteur y de la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (Proepa).

Ruiz Mejía destacó que los tramos subterráneos de la obra obliguen a remover 1.9 millones de metros cúbicos de material geológico y 3500 metros cúbicos de escombro; el constructor está obligado a usar ese mismo material en la obra, y el sobrante se depositará en el viejo banco de materiales El Hoyanco, enclavado en las inmediaciones del cerro del Tapatío, en Tlaquepaque, el cual será objeto de un programa de restauración ambiental para dejarlo como parque público con diez hectáreas de superficie.

En el Caso del arbolado la secretaria destacó que se deberán contratar expertos que establezcan planes de manejo y garanticen la intervención preventiva antes de que se afecten las zonas de la obra de manera que se pierda la menor cantidad de árboles y los que deban sustituirse los sean con especies nativas y adecuadas para un entorno urbano.