Familias prefirieron ver el juego en casa

Cada llegada del equipo nacional, fuera o no de peligro, era motivo para 'hacerle' un ratito al técnico. El rostro de angustia durante el primer tiempo era evidente entre los laguneros.
Muchos prefirieron reunirse en casa.
Muchos prefirieron reunirse en casa. (Luis Salcedo Cassio)

Torreón, Coahuila

Frustración, enojo y desilusión invadieron a los aficionados quienes desde temprano, se alistaron para una mañana de futbol.

Las tradicionales gorditas, menudo y barbacoa, eran servidas por las matriarcas de los hogares.  Por ser domingo, era más fácil reunir a la familia en casa, que en un bar o restaurante.

Contrario a lo esperado, la afluencia de personas en centros públicos y comercios fue menor.

Disminuyó entre 20 y 30 por ciento de la ocupación de los restaurantes de la zona norte y sur de Torreón.

Pedían que "San Piojo" mantuviera la cabeza fría y tomara buenas decisiones

Quienes también percibieron una baja venta fueron los vendedores ambulantes.

El rostro de angustia durante el primer tiempo era evidente entre los laguneros, gesto que se relajó hasta el segundo tiempo.

Cada llegada del equipo nacional, fuera o no de peligro, era motivo para estirarse los cabellos y 'hacerle' un ratito al técnico.

Con el segundo tiempo, hubo más emociones y grandes esperanzas cuando Giovani Dos Santos anotó y puso en ventaja a México.

Los mexicanos se levantaban de sus asientos en júbilo y con matracas, banderas y gritos de apoyo se dejaban escuchar.

A la hora del empate había caras largas, pero se mantenía la esperanza de lograr un gol o jugar en los tiempos extras.

Los gritos de ánimo se convirtieron en consignas contra el árbitro, luego de que la escuadra verde dejó satisfecha pero triste a su afición.