Suspiros en lugar de festejo en La Partida

Como de costumbre, la familia del lagunero Oribe Peralta se reunió para verlo jugar. Eran más de 50 personas congregadas para aplaudirle su participación en la Selección Mexicana.

Torreón, Coahuila

El festejo quedó para otra ocasión en La Partida, tierra de la familia del goleador Oribe Peralta, que tras la eliminación de México lo esperan para darle un gran recibimiento.

Este domingo, como fue en los anteriores días en que México tuvo partido en el Mundial de Brasil, la comunidad se preparó con anticipación para el momento en que su hijo pródigo saltara a la cancha ante Holanda, en busca del anhelado pase a cuartos de Final.

El punto de reunión fue la casa de la abuelita de Oribe, en la entrada a la comunidad, donde se reunieron primos, tíos, sobrinos y demás familiares del ex jugador de Santos.

 Cerca de 50 personas estaban al inicio, aunque la cifra casi se duplicó hasta antes del medio tiempo.

En el momento de euforia, la familia Peralta Morones hizo retumbar todo el barrio

Había optimismo en el ambiente, que la gente del lugar se preparó para ver en familia, entre amigos, al 'hermoso' contribuir en el triunfo mexicano.

Oribe tuvo su primera intervención y los aplausos aparecieron. Se festejó todo lo que hizo el lagunero, como también cada arribo mexicano sobre el arco holandés.

La confianza creció conforme México se asentaba mejor en el partido, al tener controlada a la Naranja Mecánica y más todavía cuando cayó el gol de Giovani Dos Santos.

Durante el descanso de medio tiempo, con la barbacoa en la mesa, fue momento de descansar y platicar lo sucedido en la primera mitad.

Al regreso, con la anotación de México parecía que estaba asegurado el pase. Oribe salió del partido y fue aplaudido, todos de pie le rindieron tributo, aunque hubieran preferido que se mantuviera en la cancha, sobre todo después de que Holanda empató.

El gol cayó como agua helada, pero de inmediato en la casa de los Peralta se repusieron y corearon el ‘Sí se puede’.

El acierto de Robben acabó con la esperanza de ver por primera vez a México en el quinto partido y a Oribe haciendo historia.

No hubo festejo al final pero sí aplausos para la Selección, todos retomaron sus actividades como cada domingo, con una sensación de que el equipo mexicano pudo hacer algo más.