Sedeso sólo ha usado 80% del presupuesto

En gastos operativos y diversos programas.
El subsecretario René Escamilla reconoce que hay atraso en algunos programas.
El subsecretario René Escamilla reconoce que hay atraso en algunos programas. (Héctor Mora)

Pachuca

De un presupuesto de mil 394 millones 349 mil pesos para el ejercicio 2013, la Secretaría de Desarrollo Social ha agotado, hasta los primeros días de diciembre, cerca de 80 por ciento de los recursos en gastos operativos, programas de apoyo alimentario, de vivienda, de sanidad, de fomento a culturas indígenas, de opciones productivas y atención a zonas en condición de pobreza y marginación. 

De acuerdo con el subsecretario René Escamilla el destino del presupuesto fueron los programas de los tres organismos públicos descentralizados de la Sedeso: el Instituto Hidalguenses para la Atención de los Adultos Mayores, el de la Juventud y de las Mujeres.

Comentó que en otras áreas que recibieron recursos hasta el segundo semestre de 2013 el avance apenas es de 30 por ciento.

Entre ellas se encuentra el Programa de Mejoramiento de Vivienda, que cuenta con un fondo de 57 millones de pesos (incluye un componente federal a través de la SEDATU) para acciones como sustitución de pisos de tierra, atención a problemas de hacinamiento, casas precarias, deterioradas o en riesgo.

Reconoció que presentan retraso los programas que requieren participación bipartita o tripartita (Federación-estado-municipio), orientadas a comunidades de alta marginación en 31 municipios.

Ejemplo de ello es el Programa de Infraestructura Básica para los Pueblos Indígenas, que este año destinó recursos por 618 millones de pesos, de los cuáles aún falta ejercer 430 millones.

 Para el efecto de la aplicación del presupuesto usaron un mecanismo: avance físico contra el avance financiero; normalmente el primero va un poco adelante porque en el momento que se hace la contratación, cuando se trata de obra pública, el empresario tiene que justificar trabajos para recibir erogaciones parciales. Por esta razón, el avance físico en las obras debe estar en 45 por ciento, aunque en el avance financiero estemos entre en 30 y 35 por ciento.