Secretaría de Salud flexibiliza postura sobre la mariguana

El titular del ramo dijo que está a favor de que se investigue su conveniencia para uso médico, pero no para el recreativo.
El foro se realiza en el Paraninfo de la UdeG
El foro se realiza en el Paraninfo de la UdeG (Carlos Zepeda)

Guadalajara

El secretario de Salud en el estado, Jaime Agustín González Álvarez, flexibilizó su postura en torno a la discusión sobre la mariguana y dijo que debe separarse el debate sobre las investigaciones acerca del uso médico de las adicciones.

El funcionario acudió esta mañana a la inauguración del foro Cannabis, mitos, avances científicos y políticas públicas, a través del cual se pretende debatir la iniciativa presentada por el diputado del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Enrique Velázquez González, sobre la regulación del uso de la mariguana para fines médicos y el incremento de cinco a 30 gramos de la cantidad que se puede portar para consumo personal.

En su intervención, González Álvarez dijo que el uso de la mariguana y cualquier enervante es facultad exclusiva de la Secretaría de Salud federal, por lo que cualquier intento de legalizar la droga puede ser frenado por el gobierno de la República. Sin embargo, afirmó que están abiertos a escuchar las opiniones de los expertos.

Agregó que está a favor de la investigación “de lo que pudiera resultar efectivo en el uso médico”, pero en lo que tiene que ver con el uso recreativo, “no estamos a favor de la legalización, a pesar de que respetamos que cada ser humano, cada individuo tiene derecho a hacer lo que quiera con su vida”.

Por su parte, Enrique Velázquez se refirió a las políticas que se han seguido en torno al consumo de drogas en México. Afirmó que “es un rotundo fracaso. Podemos poner matices o señalar avances, pero el balance global es simplemente catastrófico”.

El foro continuará esta tarde y mañana.

Por su parte, el rector general de la Universidad de Guadalajara, Tonatiuh Bravo Padilla, dijo que la postura de los universitarios es para que se dé un debate “informado, con base en los resultados de la investigación científica, sin prejuicios, sin estigmatizaciones, con el propósito de buscar alternativas de solución a los grandes problemas que genera la producción, distribución y consumo de enervantes.