Saturan parajes de Santiago

Paseos como la presa La Boca y la Cola de Caballo lucieron con buen número de visitantes en este Viernes Santo.

Santiago

Para aprovechar las vacaciones de Semana Santa, cientos de familias saturaron los parajes turísticos del municipio de Santiago.

Aunque las visitas van al alza en comparación con años anteriores, comerciantes señalaron que aún falta para que se alcancen los niveles de turismo que se tenían antes del problema de la violencia, que tuvo su momento más crítico en 2011.

Desde antes del mediodía, decenas de automóviles abarrotaron la carretera Nacional, donde se formaron filas y congestionamientos viales en diferentes tramos.

La aglomeración fue evidente en la  vía a la Cola de Caballo, donde  se observó la circulación lenta en los cerca de siete kilómetros que van desde la carretera hasta el sitio turístico.

La saturación se observó también en el estacionamiento, lo que aprovecharon ejidatarios para ofrecer espacios de terrenos para que se pararan los automóviles a cambio de un costo que iba desde los 30 a los 100 pesos.

A lo largo del recorrido comerciantes aprovecharon para instalar puestos de ventas de comidas, botanas, artesanías, dulces, bebidas embriagantes, entre otras cosas.

“Hoy está tranquilo”, mencionó uno de los empleados de la Cola de Caballo, quien trataba de organizar una fila de al menos 70 personas que buscaban ingresar al paraje.

“Ayer hubo más gente. No sé si sea lo nublado, o el fresco, pero sí hay menos”.

Arropados con sudaderas y cargados de hieleras, asadores, carne para asar, botanas, refrescos y hasta bebidas embriagantes, cientos de familias llenaron el parque que ofrece un recorrido hasta una cascada, mesas con asadores en diferentes tramos, el paseo en caballo y en carreta.

La saturación de personas se acentuó en el mirador de la caída de agua, donde se observaron amontonamientos de turistas que buscaban tomarse una fotografía con el fondo de la cascada.

La presa La Boca fue otro de los lugares aglomerados por los visitantes.

Las filas de automóviles de unos 400 metros para la entrada fue  la característica de este Viernes Santo.

Al interior, cientos de familias disfrutaron de la tarde con música de banda, paseos a caballo, en restaurantes, entre otras actividades.

Pese a que en la zona se prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas, en toda el área se observó que se comercializaban y se ingerían.

Esto se permitió aun con la presencia de elementos de la Policía municipal de Santiago y de Fuerza Civil.

El corredor comercial de Los Cavazos fue otro de los sitios que logró la saturación.

Los locales con venta de artesanías, de muebles, de elotes, pan de elote, dulces típicos, nieves, o los restaurantes tipo bufete, recibieron a cientos de personas desde temprana hora.

Esto ocasionó que para el paso a las laterales de carretera Nacional se generara un congestionamiento vehicular, causado por las filas de decenas de automóviles.

Oferentes coincidieron que aunque se registra un nivel mayor de visitantes en comparación de años anteriores, aún falta para lograr los niveles que se tenían antes de que se dispararan los hechos violentos relacionados con el crimen organizado.

“Esto sí ha ido gradualmente cambiando y ojalá siga para adelante, pero a como estaba antes de lo que entró, yo creo que vamos como en un 70 por ciento”, mencionó un vendedor de muebles rústicos de un local en donde también se ofrecen elotes y pan de elote.

“Todavía le falta para que vuelva a ser lo que era la carretera Nacional en lo de turismo”, dijo.