Bares y restaurantes abarrotados de aficionados

El partido entre Santos Laguna y Tigres de la UANL dejó beneficios económicos en el sector restaurantero de la región, a pesar de que el horario del juego no ayudó mucho.
El silbatazo final dejó muchas dudas, pues en el "Volcán" deberá Santos de jugar con otra actitud.
El silbatazo final dejó muchas dudas, pues en el "Volcán" deberá Santos de jugar con otra actitud. (Alejandro Jiménez)

Torreón, Coahuila

Bares y restaurantes de Torreón y Gómez Palacio lucieron unas excelentes entradas por parte de comensales y aficionados de Santos Laguna que acudieron a observar el partido de entre el equipo albiverde y los Tigres de la UANL.

Previo al partido, por la tarde, se vio poco movimiento de aficionados, pues el horario poco ayudó, pues la mayoría salen de sus labores después de las 19:00 horas.

La afición empezó a llenar los bares y restaurantes pasadas las 19:00 horas. Desde el bulevar Miguel Alemán en Gómez Palacio comenzó el recorrido para observar el comportamiento de los comensales.

Sin duda ver a Santos en la Liguilla tiene sus beneficios para muchos sectores económicos de nuestra sociedad, en Gómez Palacio sobre el bulevar Alemán, los comercios lucieron llenos.

El silbatazo final dejó muchas dudas, pues en el "Volcán" deberá Santos de jugar con otra actitud.

Entrando a Torreón sobre el bulevar Independencia, a partir de plaza Cuatro Caminos, bares y restaurantes tuvieron una excelente entrada.

Buen ambiente y casi todos con camisas del Santos, parejas, familias, matrimonios, amigos, todos apoyando al "Equipo de Todos", si bien no en el estadio, mandando sus buenas vibras a distancia.

Desde el Nudo Mixteco, al centro comercial Galerías, hubo una gran concentración de Guerreros apoyando a su equipo.

El primero gol obra de Javier Orozco, provocó abrazos, saludos, extraños se volvieron amigos, todos con gran fe en su equipo.

El balde de agua fría cayó con el gol de Tigres, el de la igualada 1-1, sin embargo, lejos de caer, los aficionados siguieron apoyando fuerte, como si estuvieran en el Estadio Corona.

Lo reflejado en el campo de juego en el segundo tiempo, en el cual Tigres ocultó la pelota y Santos atacó sin idea, se transmitió a los aficionados, quienes perdieron la atención en el televisor a falta de emociones.

El silbatazo final dejó muchas dudas, pues en el "Volcán" deberá Santos de jugar con otra actitud, ya que no supo aprovechar la localía.