CRÓNICA | POR ERIK VARGAS

“Santa, si te encuentras a mi papito le dices dónde vivo”

"Querido Santa Claus te quiero pedir dos cosas, la primera es que me traigas a mi papá de regreso a mi casa", dice la carta de Memo, quien de un día otro se quedó sin papá.

Ciudad Madero

Memo se aventuró un día y colocó una carta para Santa Claus en el pino de Navidad de la refinería Francisco I. Madero, porque en su casa no tiene. Aprovechó que le cae bien a la gente.

"Querido Santa Claus te quiero pedir dos cosas, la primera es que me traigas a mi papá de regreso a mi casa", dice la carta en la segunda línea. El segundo deseo: una bicicleta.

Él, de 8 años, es el más pequeño de cinco hermanos. A todos ellos les cambió la vida el 21 de mayo pasado, cuando desapareció Jesús Manuel sin dejar rastro. Su familia no puede cobrar la pensión y perdió el ingreso que él proveía.

“Entre todo lo malo me siento feliz porque mi familia está unida”


Pero su historia pasó de una tragedia del Tamaulipas de hoy a la crónica de una pequeña empresa familiar. Una historia de superación.

Laura, la jefa de la familia, sonríe mientras los dos niños, Memo y Raúl, de 10 años, corren en el parque.

Intenta poner su mejor rostro mientras se frota las manos.

"Este ha sido un año muy difícil para todos, pero mis niños han sido muy fuertes, porque hemos tenido que cambiar nuestra forma de vida, en un instante".

Tras la desaparición de su esposo, Laura tomó las riendas de su familia, pero no lo hizo sola, tomó la mano de los otros miembros de la familia: Dania que está por cumplir 16, Jesús de 14, Manuel de 13, Memo y Raúl.

"Primero desapareció él, por ello no pudimos cobrar la pensión, luego la niña pierde la beca y nadie nos quería ayudar".

Dania estudia bachiller, aunque no pudo entrar en el que ella deseaba, "le dije que las cosas habían cambiado y lo entendió".

La mayor de los hermanos tiene un promedio de 98.6, pero Secude ya no pudo otorgarle el apoyo, porque solo era para estudiantes nuevo ingreso.

La solución fue cocinar galletas, armar bolsas de cacahuates y comenzar a vender sus productos en diversas partes de la zona, en familia.

La niña ayuda cocinar las galletas y embolsar los productos, a las 11 se traslada de Ciudad Madero a la zona norte de Tampico para entrar a la escuela.

"Me dijo que si le podía poner la carta a Santa en el árbol de la refinería"


Después de la una, Laura reparte a los dos hijos que siguen, Jesús y Manuel en los palacios de gobierno de los dos municipios; ella y los otros dos se van a refinería.

Los sábados todos se van a la refinería y los domingos se reparten en varias iglesias de la zona sur.


"Hemos hecho un equipo, todos cooperamos con la familia para salir adelante, todos tuvimos que entrarle a trabajar, a veces me siento triste porque están perdiendo la inocencia, pero estoy orgullosa de ellos porque esto nos ha unido y ellos demuestra ser fuertes".

Poco a poco la familia ha tenido apoyo de algunos sectores, incluso incentivos, pero es la vendimia lo que los mantiene adelante, y unidos.

Los niños regresan frente a su madre que intenta contar la historia de 'su equipo' y luego vuelven a correr por el parque mientras una manifestación de enfermeras pasa por enfrente. Laura se queda con la mirada fija, y llora.

"Nosotros no pudimos poner arbolito, y él un día me dijo que si le podía poner la carta a Santa en el árbol de la refinería para que ahí le trajera los regalos, y le dije que le pidiera permiso al guardia y le dio 'chance" cuenta sobre la historia del recadito a Papa Noel. En tiempos de redes sociales, la carta se difundió rápidamente.

Algunos usuarios la replicaron hasta llegar a un grupo de activistas en Twitter que decidieron hacer una colecta para responder a la petición de Memo: llevarle a Santa y no solo a él, sino a todos sus hermanos.

Mediante un username de Twitter una de diez activistas de la red social que reunieron fondos para que Santa visite la puerta uno de refinería el próximo jueves.

"Uno se dio a la tarea de investigar quién la había puesto y pues nos enteramos que la escribió el pequeño y la puso su mamá en el árbol, y decidimos no solo ser Santa para Memo. Nuestro Santa está por contestarme haber si quiere formar parte de la Navidad de este peque" comenta una tuitera.

Ya en el parque los cinco hijos se reúnen con Laura; Dania en una bolsa tiene galletas y cacahuates con la etiqueta "Hermanos Michel" que muestran al lente.

"¿Se une a la foto señora?", le dice el fotógrafo José Luis.

"Porqué no", asiente la madre y se pone atrás.

"¿Decimos Whisky?" bromea Manuel y enseguida toda la familia ríe ante el lente y flash de José Luis antes de seguir con la vendimia.