Autoridades huicholas dan ultimátum a la Sedatu

Los líderes de San Sebastián advierten de presiones, hostigamientos y amenazas crecientes por posesionarios de Huajimic.
Posesionarios les han dado de plazo hasta el final de mayo para abandonar sus tierras, lo que el presidente comunal considera “inaceptable”.
Posesionarios les han dado de plazo hasta el final de mayo para abandonar sus tierras, lo que el presidente comunal considera “inaceptable”. (Cortesía)

Guadalajara

La comunidad indígena de San Sebastián Teponahuaxtlan (Wuaut+a) anunció esta mañana que si no se da una respuesta contundente de parte del Estado mexicano para sacar adelante los expedientes para conciliar la restitución de 10 mil hectáreas de la zona Huajimic, a partir del próximo 1 de julio harán una movilización masiva a Guadalajara para exigir justicia.

En conferencia de prensa, las autoridades tradicionales y agrarias de la comunidad huichol (wixárika) destacaron la tibieza en las acciones de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), instancia que ni siquiera tiene completos los expedientes de la negociación.

“Nosotros sabemos que el derecho está de nuestra parte y que nuestro plano definitivo está fundamentado en títulos virreinales que son anteriores a cualquier derecho de los posesionarios, pero son nuestros vecinos y no queremos que sean perjudicados, porque no debemos olvidar que este conflicto lo generó el Estado mexicano al no ejecutar nuestra restitución completa en tantas décadas”, dijo el secretario de la comunidad, Ubaldo Valdez Castañeda.

Si este asunto se estuviera llevando solo por la ruta jurídica, ya estarían a punto de concluirse a favor de los huicholes alrededor de 40 expedientes; los comuneros aceptaron la ruta de la conciliación para preservar la paz en la Sierra Madre Occidental, pero esto obliga a que el gobierno federal aporte sus recursos para resolverlo, añadió.

Por su parte, el presidente de bienes comunales, Miguel Vázquez, destacó que han seguido las presiones para casi un centenar de habitantes de los ranchos de La Azalea y La Mesa de Huanacaxtle, a quienes diversos posesionarios les han dado de plazo hasta el final de mayo para abandonar sus tierras, lo que el presidente comunal considera “inaceptable”.

Desde que se dio la pasada conferencia de prensa el 22 de abril, las llamadas anónimas de acoso y amenaza se han intensificado, por lo que responsabilizan a la Sedatu y a los gobiernos de Jalisco y Nayarit de la integridad física de los líderes comunitarios. La asamblea de San Sebastián ordenó el pasado 2 de mayo desatorar el proceso de negociación y “eso debemos hacer”, advirtieron