En ejidos del municipio se agrava la situación

El ejido San Miguel y el ejido Rosita en San Pedro, el primero en la parte baja y el segundo en la parte alta, son de las comunidades que más sufren con los tiraderos de basura clandestinos.
En la mayor parte de los ejidos no existe sistema de recolección de basura.
En la mayor parte de los ejidos no existe sistema de recolección de basura. (José Damián Ramírez)

San Pedro, Coahuila

San Pedro Coahuila cuenta con 117 ejidos, contando los de la parte alta y los de la parte baja y al igual que las colonias de la ciudad, todos están carentes de buenos Servicios Públicos, de los que se destacan, agua potable, alumbrado público, pavimentación y otros que no están contemplados por las autoridades como lo son drenaje y recolección de basura.

Los vecinos tienen que usar los montes como basureros clandestinos provocando que se conviertan en un foco de infección.

Se puede decir que el servicio de drenaje no está contemplado en los ejidos, ya que solo algunos, los más cercanos a la ciudad lo tienen y eso en muy malas condiciones. Rosita, Urquizo y Concordia, son los únicos ejidos que cuentan con servicio de drenaje, pero al igual que en la ciudad, no funciona de manera adecuada, por lo que los habitantes, también se han manifestado exigiendo una solución.

Margarita García, vecina del ejido Concordia, señaló que el drenaje en su comunidad siempre a dado de que hablar, le han exigido al Alcalde una solución y hasta se han plantado sobre el bulevar que comprende los tres ejidos hermanos para que les hagan caso, pero a la fecha, nada se les ha resuelto, porque las calles afectadas siguen con aguas negras en toda su extensión.

Sobre el sistema de recolección de basura, se pude decir lo mismo, ya que en la mayor parte de los ejidos no existe y los vecinos tienen que usar los montes como basureros clandestinos provocando que se conviertan en un foco de infección, más para los niños y las personas de la tercera edad, que son los más vulnerables.

El ejido San Miguel y el ejido Rosita, el primero ubicado en la parte baja y el segundo en la parte alta del municipio, son de las comunidades que más sufren con los tiraderos de basura, que son usados por personas de las demás comunidades aledañas para tirar sus desperdicios, sin un control de las autoridades.

Sergio Romero, habitante del ejido San Miguel, señaló que él se dedica a la recolección de plástico, cartón y otros materiales que se puedan vender y como las orillas del ejido sirven como tiraderos, a diario acude para poder sacar material reciclado y mejorar su economía.

Indicó que sabe lo malo que es tirar basura a las orillas de los ejidos, porque con el aire, los residuos se van hasta los hogares, donde pueden dañar la salud de las personas.

“Lo mejor que pueden hacer las autoridades, es ubicar uno o dos tiraderos municipales en lugares seguros, pero que estos sean vigilados, ya que por la falta de cultura, las personas no hacen caso a las indicaciones y siguen haciendo basureros por donde sea”, refrió.

Otro de los problemas que por décadas han tenidos los habitantes de las comunidades rurales, es el desbasto de agua potable. Este problema se sigue manifestando y más en temporada de calor, porque es cuando más se va el agua en los hogares – y se agrava - porque el SIMAS, no tiene las sui cientes pipas para abastecer del vital liquido a todas los ejidos que carecen del servicio.

Viviendas en mal estado, techos colapsados, espacios deportivos y recreativos derrumbados, escuelas abandonadas y pobreza extrema, es lo que se ve a diario en las comunidades rurales del municipio.

Fernando Javier Jiménez Garza, Gerente de la paramunicipal, ha señalado que este problema ya lo tienen controlado, pero aún no se ha desatado la temporada extrema de calor, así que hay comunidades que todavía no han echado el grito al cielo y cuando se dé el desabasto, seguro, sus habitantes se manifestaran como en años pasados.

En lo que se rei ere a pavimentación, son pocos los ejidos que cuentan con todas sus calles pavimentadas, y no tienen muchas esperanzas para que las autoridades se las arreglen, porque ya les han hecho peticiones y estas no les han resuelto nada.

“Nosotros hemos hecho la petición a las autoridades para que nos pavimenten aunque sea la calle principal, pero no nos han hecho caso, ya tenemos diez años con calles aterradas, empedradas y en muy malas condiciones”, dijeron los habitantes del ejido Nilo.

Viviendas en mal estado, techos colapsados, espacios deportivos y recreativos derrumbados, escuelas abandonadas y pobreza extrema, es lo que se ve a diario en las comunidades rurales del municipio, pero como dicen sus habitantes, no tienen esperanza de nada ni de nadie, ya que las autoridades, sino hacen por los habitantes de la ciudad, menos por ellos, que están en el olvido.