San Pedro, con déficit de 150 mil árboles: ecologista

Según Guillermo Martínez está demostrado que quitar a cerros y montañas del municipio sus cubiertas vegetales los debilita y deja a merced de la devastación.

San Pedro Garza García

En la creación, desarrollo y mantenimiento de un ecosistema saludable, los árboles y los espacios de convivencia social constituyen un factor indispensable. Las áreas sin foresta, o con escasez de ella, sufren una serie de repercusiones que impactan a la salud humana y en materia de desarrollo urbano.

Desde hace años, el déficit de arbolado en los municipios del área metropolitana ha sido un problema recurrente. San Pedro Garza García es un ejemplo de ello, a decir de Guillermo Martínez Berlanga, integrante del Comité Ecológico Probienestar, quien aseguró que en este municipio existe un déficit de 150 mil árboles y al menos unos 200 parques públicos.

En entrevista, comentó que desde hace unas cinco administraciones existe corrupción en los departamentos de Desarrollo Urbano, porque, dijo, siguen talando árboles centenarios, no se respeta la vocación de los parques, y los arroyos que existen los han urbanizado, como el Arroyo Seco y la montaña de Chipinque, donde cada día cortan más árboles.

“Es un problema muy serio, no nada más es sembrar un arbolito, sino hacer una política de estado y decir que cerca de los arroyos de San Pedro ya no se puede construir y pasarlo por Congreso, porque también los poquitos parques que hay en San Pedro no se vale estarlos pellizcando”, comentó.

“Estados Unidos y Europa, las ciudades menos violentas son las que cuentan con parques públicos; el déficit que tenemos en San Pedro ya es alarmante, estábamos muy bien hace nueve años y hemos perdido los espacios públicos; y en San Pedro tenemos un déficit de 150 mil árboles”, añadió.

Refirió que las autoridades deben reconocer el error de construir un San Pedro donde poco a poco se acaba el pulmón verde, que son los árboles, y en lugar de seguir edificando sobre o a las faldas de las montañas se debe hacer de manera vertical.

“No han entendido que si perdemos la defensa natural nos vamos a quedar a la merced de la naturaleza y entonces no nos va a alcanzar ni los muros de contención, ni lo que están canalizando, y no tenemos el enraizaje, el enrame, las raíces de los árboles que es lo que protege que no se caiga la montaña.

“Tenemos que reconocer y decir: Nos hemos equivocado al desarrollar San Pedro, ya la autoridad tiene que entender y decir que hay cero permisos de construcción, extenderse (fraccionamientos, viviendas, negocios) a otros municipios, crecer para arriba, para no perder áreas verdes porque habrá más violencia”, dijo.

Agregó que no hay una reforestación ni en la parte urbana y es urgente hacer una campaña masiva. También comentó que es necesario plantar un árbol por cada medidor de agua y de luz para llegar a unos 200 o 300 mil árboles.

MÁS ÁREAS VERDES

Quienes habitan en forma permanente o temporal en San Pedro resaltan la relevancia de contar con verdaderos “pulmones”, que ayuden a mejorar el ambiente.

“Es bueno tener muchos árboles. Es muy bueno por el ambiente, por el clima de la región. Sí, es muy importante, especialmente en el desierto, como es aquí”, explicó Raquel, joven norteamericana.

Por su parte, María Lorena López, vecina del sector, consideró que el gobierno municipal debería poner más atención en temas ecológicos, y forestar las áreas públicas.

“Sí. Sí me gustaría que plantaran más árboles, por la sombra; que estuviera más sombreado. Y la verdad, me encanta el (parque) Rufino (Tamayo); es de mis parques favoritos, pero si hubiera más árboles estuviera mejor”, dijo.

Durante un recorrido por avenidas, parques, plazas y otros sitios públicos de San Pedro, se pudo constatar la falta de arborización.

Simplemente en el sector Valle Oriente existen áreas extensas que pueden ser aprovechadas, y a la vez convertirse en fuentes de oxígeno. En la zona hay árboles secos o mutilados, además de que la mayoría de los camellones lucen desiertos.

En el sector del Paseo de los Duendes, en Calzada del Valle y Calzada San Pedro, hay el mismo problema, mientras que la avenida Vasconcelos es simplemente una gran plancha de asfalto.

En esta última arteria ni siquiera existe un camellón, además de que las banquetas son muy estrechas.