San Miguel Canoa, su vida diaria y el rezago social

Carencias en servicios básicos como agua potable, seguridad, drenaje y alcantarillado, son el común denominador que enfrentan sus habitantes; riñas entre pandillas y robos, acusan

Puebla

Vive en la zona más alejada de San Miguel Canoa, la junta auxiliar más pobre de la ciudad, su casa no cuenta con drenaje ni agua potable por lo que para abastecerse camina hasta el jagüey de la comunidad de donde obtiene el líquido con el que asegura tiene que lavar su ropa.
El agua está sucia, incluso los perros se meten a tomar agua al jaguey, quienes viven en esa zona tampoco tienen drenaje y hace poco apenas llegó el servicio de luz y como consecuencia de que algunos no saben leer y escribir no tienen acceso a programas de ayuda estatal y federal.
La mujer prefiere no dar su nombre pues teme que la saquen de la lista de espera para recibir los apoyos que no ha recibido durante años: "Aunque sea despensa como le dan a los demás, de eso de tengo hambre (Cruzada Nacional contra el Hambre)".
Explicó que por la ganas de tener acceso a programas como techo y piso digno o la entrega de despensas asiste a los mítines de partidos políticos y candidatos, sin embargo después de las elecciones no vuelve a saber nada de quienes le prometieron apoyos.
Ella es viuda, no habla bien español y depende del apoyo económico de sus hijos para su sobrevivencia diaria. A su casa no le pudieron terminar las ventanas, que fueron tapadas con madera, otra de las viviendas que está en su casa se quedó a la mitad, pues a su hijo no le alcanzó para terminarla de construir.
La señora Manuela dice que el drenaje es una de las necesidades más urgentes en esa zona:
"Lo que necesitamos es agua potable, drenaje y aunque sea un pedacito de vivienda, porqué a nosotros no nos toca nunca y al que más tiene le dan y como nosotros no tenemos no nos da"
A ella en varias ocasiones también le han prometido que será integrada a los programas de asistencia social: "a nosotros no nos dan, como el piso digno o el techo, vienen a checar varias veces, vienen y piden copias de credenciales y CURP y no nos toca nada".
Explicó que en esa vivienda la habita desde hace 24 años y durante todo ese tiempo no han llegado los apoyos de las autoridades.
El señor Roberto coincide que las zonas más alejadas de Canoa se encuentran abandonadas y que es necesario que las autoridades gubernamentales los apoyen para que puedan vivir en espacios que por lo menos tengan un piso y techo digno.
"Nosotros no tenemos agua, ni drenaje, la luz apenas la pusieron, al presidente le vamos a decir que meta el drenaje y el agua también para que vivamos tranquilos".
Por lo que señaló la necesidad de que se entreguen los apoyos del gobierno: "Queremos apoyo para que tengamos una buena casita aunque sea de lámina o de cartón, pero que se vea el apoyo del gobierno, luego cuando entre la lluvia entra todo el agua".
Los vecinos de la zona señalaron que en las barrancas es común ver a jóvenes que a cualquier hora del día se reúnen para ingerir bebidas alcohólicas y drogarse.
Los patrullajes de la Policía Municipal sólo llega a las zonas más cercanas al centro de la comunidad y la Policía Auxiliar prácticamente no existe y su comandante encargado nunca es visto en la presidencia o vigilando.
Para los habitantes del centro de la comunidad la seguridad es uno de los principales problemas, pues aseguran que hay robos a casa habitación y transeúntes.
Además de las constantes riñas entre pandillas de la zona, "se agarran a pedradas y le llamamos a la policía y nunca llegan, hasta acá estamos abandonados".
Explicaron que son bandas identificadas entre la población; sin embargo las autoridades no hacen nada para frenar los enfrentamientos entre los grupos que ocurren casi cada fin semana entre jóvenes que desde temprano ingieren bebidas alcohólicas en la vía pública.
Los habitantes de la junta auxiliar, marcada por el linchamiento de trabajadores de la UAP el 14 de septiembre de 1968, se sienten abandonados, pese a encontrarse a tan sólo 12 kilómetros de la ciudad de Puebla.
Explicaron que las fuentes de empleo y autoempleo en la zona son mínimas por lo que tienen que ir a trabajar a la ciudad o a otros municipios cercanos pues de lo contrario no tienen oportunidades laborales.
Señalaron que ya pocas personas se dedican al campo y quienes lo hacen tienen que combinarlo con otras actividades económicas para poder subsistir.
En breve se llevarán a cabo elecciones de presidente auxiliar y los pobladores ponen su esperanza en la llegada de nuevas autoridades auxiliares y estatales a fin de que puedan resolver los problemas de la comunidad.

Primer lugar en el municipio con atrasos en educación y asistencia a la salud

San Miguel Canoa ocupa el primer lugar entre las 17 juntas auxiliares de la ciudad de Puebla en dos indicadores de rezago social. Uno consiste en tener a más personas mayores de 15 años de edad con educación básica incompleta y el otro, es que registra más pobladores sin derechohabiencia a servicios de salud.
Un estudio del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) indica que la localidad ubicada al norte del municipio de Puebla presenta un alto rezago social, donde la gente carece de agua potable y con viviendas donde no hay excusados o baños.
De acuerdo a datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) la junta auxiliar tiene más de 14,100 habitantes, con el 16.88% de analfabetismo entre los adultos y con un promedio de 4.88 años de escolaridad entre sus pobladores.
Según estimaciones del organismo, el 75.74% de los adultos habla alguna lengua indígena, principalmente Náhuatl. Asimismo hay más de 2 mil 872 viviendas y solamente en el 0.33% de las mismas hay acceso a internet.
Los indicadores del Coneval señalan que hay 6 mil 977 habitantes mayores de 15 años de edad y más (casi el 50% de la población) con educación básica incompleta.
En el estudio, el Coneval mide juntas auxiliares, inspectorías y colonias con mayor rezago social en la ciudad. En ese documento se señala que Canoa es primer lugar con más problemas de acceso a la educación.
San Miguel Canoa supera a Santa María Xonacatepec donde 4 mil 832 personas mayores de 15 años de edad registran educación básica incompleta, a San Andrés Azumiatla con 4 mil 286 y La Resurrección con 4 mil 244.
En cuanto al indicador de ‘población sin derechohabiencia a servicios de salud’, el Consejo Nacional de Evaluación también reportó que Canoa es primer lugar por encima del resto de las localidades de la capital del estado. Casi tres cuartas partes de la población están en esa situación.
En ese sentido precisó que son 9,705 personas sin derechohabiencia a los servicios de salud.
Otros indicadores de rezago que presenta la junta auxiliar son viviendas que no disponen de agua entubada de la red pública, viviendas que no disponen de drenaje, viviendas que no disponen de energía eléctrica, viviendas con piso de tierra, viviendas que no disponen de excusados.
El Instituto Nacional de Educación para los Adultos (INEA) señaló que San Miguel Canoa es primer lugar en la ciudad de Puebla con más número de analfabetismo.
El organismo indicó que las juntas auxiliares de San Miguel Canoa, La Resurrección y San Andrés Azumiatla concentran al mayor número de personas adultas que no saben leer y escribir.
Esa fue una de las razones por las que en el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto determinó que San Miguel Canoa es uno de los principales puntos de atención en materia educativa para la aplicación de la Cruzada Nacional contra el Hambre.
INDICADORES DEL MUNICIPIO
En la actualidad, Puebla ocupa el primer lugar nacional de las ciudades y municipios con más número de personas en pobreza en el país, con un total de 732 mil 154 personas que no tienen ingresos suficientes para cubrir bienes y servicios necesarios para satisfacer sus necesidades alimentarias y vive con al menos una carencia social, como el acceso a la educación, a la salud o a los servicios básicos en la vivienda. Este número representa el 39.9 por ciento de la población de la capital del estado.
De ese indicador, 622 mil 143 están en pobreza moderada y 110,012 (6%) en pobreza extrema. La condición de rezago educativo afecta a 16.3% de la población, lo que significa que 299 mil 621 individuos presentan esta carencia social.
El porcentaje de personas sin acceso a servicios de salud es de 38.8%, equivalente a 711,224 personas. La carencia por acceso a la seguridad social afecta a 53.7% de la población, es decir 984 mil 512 personas están en condición.
El porcentaje de individuos que reporta habitar en viviendas con mala calidad de materiales y espacio insuficiente es de 11.1% (202 mil 960 personas). La incidencia de la carencia por acceso a la alimentación es de 28.2%, es decir una población de 517 mil 593 personas.