“Se tienen que aceptar críticas hacia la iglesia”

Aldo Sierra, sacerdote y misionero católico que trabaja desde hace años en Zambia, manifestó que la sociedad y los medios de comunicación insisten en criticar el aspecto frágil del sacerdocio.
Aldo Sierra, sacerdote y misionero católico, trabaja desde hace años en Zambia.
Aldo Sierra, sacerdote y misionero católico, trabaja desde hace años en Zambia. (Manuel Guadarrama)

Torreón, Coahuila

Aldo Sierra, sacerdote y misionero católico que trabaja desde hace años en Zambia, África, manifestó que la sociedad y los medios de comunicación insisten en criticar el aspecto frágil del sacerdocio y la iglesia católica.

Pero destacó que se deja de lado la labor que muchos religiosos realizan como parte del compromiso que mantienen con su comunidad.

"Las nuevas generaciones buscan lo nuevo, hablar de un compromiso de por vida, les es muy difícil".

“Yo he visto muchos testimonios de sacerdotes entregados en la misión. Muchas veces aislados de la sociedad, porque en esas realidades no hay ni siquiera electricidad, vamos en bicicleta a las comunidades, cruzamos peligros para ir a ver a la gente, porque representamos esa otra realidad fuerte de la iglesia de la que muchas veces se guarda silencio".

Señaló que lo llamaría un trabajo capilar, desde la base para crear comunidad, para anunciar el evangelio con todos sus valores, como es la justicia, la igualdad, sin
contradecir los valores sociales. "Es lo que muchos hacen para vivir el sacerdocio en forma significativa”, señaló.

Considera que la mayoría de los sacerdotes en todo el mundo no ignoran el trabajar en esta parte social, sólo que hay casos en los que los compromisos pastorales, sacramentos y ceremonias, les restan tiempo para realizar trabajo de campo.

No obstante toda parroquia tiene un área donde se realiza trabajo de índole social. Opina que se tiene una crisis en la vocación del sacerdocio hoy en día, la cual considera que es reflejo de la falta de compromiso que hay en las nuevas generaciones.

"Las nuevas generaciones buscan lo nuevo, el hablar de un compromiso de por vida, les es muy difícil. Antes no había muchas opciones incluso de estudio, ahora les presentan mil realidades y los jóvenes muchas veces se ven confundidos".

Agregó que se tiene que aceptar de igual forma que hay señalamientos y críticas hacia la iglesia católica que no están lejos de la realidad.

"Hay que ser críticos y realistas. Muchos de nosotros no hemos sabido cómo llevar el testimonio y hay casos en los que se carece de una ética".