“No vamos a generar ni humos, ni gases tóxicos”

Coahuila se convertirá en el primer Estado en México en cumplir al 100% con la disposición final de los residuos peligrosos, afirmó la empresa Sociedad Ecológica Mexicana del Norte.
Bloquean acceso a trabajadores del CIMARI.
Bloquean acceso a trabajadores del CIMARI. (Milenio Digital)

Coahuila

El Grupo Ecolimpio a través de la empresa Sociedad Ecológica Mexicana del Norte S.A de C.V. (SEMNSA), ha iniciado con la construcción de un centro de reciclaje, tratamiento y confinamiento controlado de residuos peligrosos previamente estabilizados en el ejido Noria de la Sabina de General Cepeda, Coahuila.

Invertirá por lo menos 300 millones de pesos y contará con una superficie de 34 hectáreas y capacidad instalada de tratamiento inicial de 40 mil 253 toneladas anuales de desechos industriales.

“Tenemos los estudios donde ya analizamos el nivel de riesgo que tendríamos en caso de que existiera un sismo en esa región, pero no ha sucedido, sin embargo la infraestructura que tenemos contempla ese riesgo”.

Javier Calderón Domínguez, director de SEMNSA, aseguró que con este confinamiento Coahuila se convertirá en el primer Estado del país, en contar con la infraestructura necesaria para cumplir al 100 por ciento con la disposición final de los residuos peligrosos.

Actualmente Coahuila genera 86 mil toneladas de residuos industriales, de los cuales sólo el 10 por ciento tiene un tratamiento adecuado, en tanto 61 mil toneladas no tienen una disposición final adecuada generando contaminación y daños al medio ambiente.

Asimismo aseguró que el CIMARI recibirá principalmente residuos provenientes de hidrocarburos, residuos peligrosos generados por la industria de la región sureste y contará con una capacidad de 200 mil toneladas y está diseñado para operar por 100 años.

Los beneficios que traerá consigo la construcción del CIMARI en General Cepeda principalmente son que Coahuila contará con una opción más para el confinamiento de residuos peligrosos, la inversión que se generará, así como la generación de empleo y la aportación social.

“Pues se cambiará el estilo de vida y la economía de una comunidad marginada”.

De manera directa el CIMARI generará 150 empleos a partir de su operación, pues ya cuenta al cien por ciento con los permisos para iniciar con la construcción.

Según Calderón Domínguez los procesos que se realizarán en el CIMARI no generan emisiones contaminantes, pues los materiales que se reciben se someten a un tratamiento de inhibición para convertirlo en residuo no peligroso que se destina en la celda de coni namiento.

“No vamos a estar generando ni humos, ni gases tóxicos, son procesos completamente controlados”, aseguró.

En el caso de los líquidos peligrosos se cuenta con un proceso de tratamiento físico-químico infiltrado donde se separa el contaminante del líquido para luego generar un concentrado del contaminante que es sometido a un proceso de inhibición.