La SEJ promueve una lúdica y valiosa formación musical

Esa es la opinión de padres de familia y alumnos que asisten al programa Bandas Orquestas y Coros Académicos (BOCA) de la Secretaría de Educación Jalisco (SEJ) .
Decenas de jóvenes inundan con su música la Urbana 987 María Reyes y Reyes, todos los sábados.
Decenas de jóvenes inundan con su música la Urbana 987 María Reyes y Reyes, todos los sábados. (Enrique Vázquez)

Guadalajara

“La música constituye una revelación más alta que ninguna filosofía”, es una frase muy conocida que se atribuye a Beethoven y que quien ha vivido en carne propia una formación musical o se jacta de ser melómano puede comprender a lo que se refería el destacado músico alemán.

Puede ser que Beethoven esté equivocado, lo cierto es que basta asistir a los talleres del sistema Bandas, Orquestas y Coros Académicos (BOCA) de la Secretaría de Educación Jalisco que se realizan en las escuelas Basilio Vadillo y la  Urbana 987 María Reyes y Reyes para palpar la atmósfera que se respira en sus pasillos.

El programa mencionado a lo largo de tres años de vigencia cuenta ahora con una planta de poco más de 20 profesores y una gran cantidad de alumnos entre 5 y 22 años distribuidos  500 en cuerdas, 300 en alientos, 400 en Coro y 80 en percusión.

El programa es gratuito y se proporcionan instrumentos a quienes no lo tienen señala su coordinador Felipe Díaz, y agrega que se hace un pequeño perfil al iniciar clases, “si este niño no viene pues no tiene sentido prestarles un instrumento”, subraya, todo está en base al empeño y dedicación que le pongan, así como el mismo compromiso del padre por traer al niño.

“En ese aspecto solo exigimos el compromiso moral y ético, que asistan y que le pongan empeño y dedicación” señala José Orozco, contrabajista, instructor y director de orquesta.

En cuanto a los requerimientos que se les pide ya que las clases no tienen ningún costo, es que firmen una carta compromiso que se firme, para que en el caso de que no cumplan, nosotros tenemos el derecho de quitarle el instrumento o privarle de clases.

Una de las dificultades iniciales de enseñar a los niños es cuando los pequeños son traídos por el padre, es decir, que los traigan.

“Por lo menos yo trato de hablar con los padres en ese aspecto, que traten de orientarlos a su área porque si los traen a fuerzas, solo provocan que el niño odie la música”, explica Orozco.

Por su parte Juan Ramón Aceves González, instructor de percusión comenta que es más difícil enseñar a los niños entre más pequeños son.

“Solicitamos que al menos sepan leer y escribir porque así pueden anotar su tarea y recordarla de manera fácil en casa. Tratamos de enseñarles con metodologías lúdicas y que aprendan en conjunto más que de manera aislada”, subraya y agrega que en este tipo de programas es precisamente lo que se busca, la no rigidez al enseñar, para darle una formación integral al niño.

 

Con información de: Elizabeth Ríos