15 años de vender abarrotes y papelería, al cesto de la basura

A su edad considera que las computadoras no son para él .
Hace dos años había pensado en cerrar, por la competencia.
Hace dos años había pensado en cerrar, por la competencia. (Francisco Soto)

Altamira

Con 71 años y de compañera su esposa, Roberto Martínez Córdoba es el dueño de la miscelánea llamada Roberto’s, quien con los cambios fiscales en 2014 y la incorporación de la factura electrónica, cerca de 15 años de venta de abarrotes y artículos de papelería podrían desaparecer.

La atención a los clientes y a los diferentes proveedores, al pasar de los años le ha permitido conocer un poco de administración, actividad que basa en un cuaderno en el que anota, desde las 6:00 de la mañana que inicia con la venta, cada una de las entradas y salidas de dinero a su negocio. 

Hace dos años, Roberto pensó en la posibilidad de cerrar, pues a una cuadra de su negocio se instaló una tienda de conveniencia. Entonces sus ventas bajaron hasta un 40 por ciento; sin embargo, con el pasar de los meses los clientes que ya lo conocían, le permitieron adaptarse y decidió continuar con la miscelánea.

En este 2014, ha asistido a dos cursos de asesoría por parte del Servicio de Administración Tributaria para cambiar de régimen y para conocer el proceso de la facturación electrónica; pero su conocimiento que lo dejó hasta terminar la primaria, señala que no es fácil manipular una computadora y que para él esas cosas ya no van.“Es mucho el trámite que se necesita hacer para inscribirte en Hacienda, eso me llevó como cuatro días.

La primera vez que fui a un curso ahí en Hacienda, hasta me pusieron en una computadora porque me iban a enseñar cómo usar las nuevas facturas, pero pues yo nunca había utilizado una, así que por estar poniendo atención en que le picaba, no supe lo que hice”.Martínez Córdoba fue albañil por 30 años, es padre de dos hijos que viven en otro estado y abuelo de cinco. 

Señala que las ventas en la actualidad apenas le permiten mantenerse día con día y poder surtir la mercancía con los proveedores.

“La situación está difícil, creo que el gobierno no lo estudió bien, a las personas que tenemos una tiendita, la mayoría somos grandes, sin estudios. 

“Ahora, también, algo que me explicaron cuando fui a Hacienda es que hay que entregar la relación de gastos;, creo que eso solo lo puede hacer un contador pero sí apenas vendo el mínimo porque prefieren ir a la de conveniencia, ¿cómo creen que podré pagarle a un contador?”Desde 1998 inició con la miscelánea Roberto’s; pocas han sido las ocasiones en las que ha tenido que cerrar por días el establecimiento.

Hoy, de no entender y adaptarse a las nuevas reglas fiscales, ha considerado cerrar e irse a vivir con uno de sus hijos.